Siguen los cruces en el hospital San Bernardo

Salud 28/11/2016
El gerente y el subgerente general del nosocomio, Ramón Albeza y Darío Flores, cruzaron comunicados ayer en una controversia que podría comenzar a dilucidarse recién con la llegada de los días hábiles.

Por un lado, el gerente afirmó que pidió la remoción del subgerente porque quebró la institucionalidad al solicitar una auditoría sin pasar por el camino jerárquico administrativo previsto para los trámites en el hospital. Por el otro, el subgerente insistió en que pidió la auditoría ante la sospecha de que existen irregularidades en el hospital, y aseguró que esto de ninguna manera es motivo suficiente para apartarlo del cargo.

También se conocieron versiones de que el martes algunos gerentes que (además de la Gerencia y la Subgerencia General, el hospital tiene gerencias de Administración, Sanitaria y de Atención a las Personas) presentarían sus renuncias en solidaridad con Flores.

En los comunicados de la víspera, mientras que Flores firmó el suyo como “subgerente general”, Albeza precisó que el subgerente fue apartado de su cargo por disposición interna de la Gerencia General N° 2079, del 25 de noviembre de 2016, emitida luego de una “reunión extraordinaria con el Consejo de Administración del hospital, en donde se plantea una serie de irregularidades y el Consejo habilita a la Gerencia General a tomar la decisión propuesta” informa Nuevo Diario.

Tres aclaraciones

Albeza hizo tres aclaraciones: lo de “irregularidades no significa (…) que se trate de dinero ni de malversación de fondos”, sino que el reproche a Flores es que quebró la línea jerárquica del “sistema organizado de salud en el cual el hospital San Bernardo está inserto con una dependencia lineal con el Ministerio de Salud Pública de la Provincia”.

Sostuvo en este sentido que “todo acto administrativo” que implique una denuncia a la institución y que “salga ocultamente desde otra área gerencial, sin registro a través de nuestro sistema de ingreso y egreso de notas”, sin seguir la línea jerárquica “tiñe de un manto de sospecha y de desacreditación no sólo al hospital San Bernardo, sino a la salud pública en general, en un claro acto de subvertir los valores institucionales de conducción y las misiones y funciones de cada integrante de la cúpula gerencial”.

Por su parte, Flores rechazó “como válido” este argumento. Los entredichos entre el gerente y el subgerente tienen de trasfondo supuestas irregularidades en el área de Accidentología del hospital, por lo cual se hizo una denuncia penal el 13 de este mes.

Sobre este aspecto Albeza hizo la segunda aclaración: que la Gerencia comunicó formalmente esta situación al Ministerio de Salud Pública el 21 de noviembre, “adosando las pruebas y versiones contrapuestas suscitadas en el área legal de este hospital”.

La tercera aclaratoria es más directa: tras recordar que para acceder al cargo de gerente general “se necesita en primer lugar un currículum de capacitación previo” que es “analizado por un Consejo Técnico ad hoc” y sólo quienes aprueben este primer análisis pueden proponerse como candidatos a la conducción del hospital, Albeza sostuvo que en la evaluación técnica realizada a fines de 2015, “el doctor Flores fue excluido por no poseer las condiciones de capacitación mínimas exigibles para ocupar el cargo de gerente general”. Y añadió que, a pesar de ello, porque le “expresó y demostró sus ganas de trabajar por el hospital”, tomó la “disposición interna” de designarlo subgerente de igual manera que ahora asume la “responsabilidad de excluirlo de tal función si no cumple con las expectativas técnicas”.

Darío Flores: “Inmensa sorpresa”

Darío Flores, quien emitió su comunicado como subgerente general, se manifestó ·sorprendido” al tomar conocimiento por los medios de comunicación de su “posible destitución al cargo que asumió con entera responsabilidad. Agradeció el apoyo del personal del nosocomio y pidió al Consejo de Administración, “tenga a bien rever la facultad que le otorgaron al gerente general, Ramón Albeza, de apartarlo”, decisión que, aseguró, es de “incumbencia y responsabilidad” del Consejo.

Flores sostuvo que a fines del año pasado, cuando se hizo la elección de la nueva conducción del hospital San Bernardo, Albeza fue su “compañero de fórmula”.

Añadió que no sale de su asombro por el planteo de apartarlo de su cargo por haber pedido una auditoría, “entendiendo que buscar transparencia y preservar la imagen institucional no se constituyen como un delito ni mal mayor”.

En el mismo sentido sostuvo que los argumentos del comunicado de la Gerencia General informando de su apartamento le provocaron “preocupación”, dado que: “me implican en acusaciones que van en desmedro de mi persona, pero, lo más grave, de la institución”.

Aseguró que “en su respectivo momento” se deberán “demostrar tales imputaciones”. E insistió en que es “necesario realizar el pedido de una auditoría ante la sospecha de posibles irregularidades que pondrían en riesgo la transparencia del nosocomio y sus gerenciadores, asumiendo total responsabilidad de mi acto por la función jerárquica que detento”.

“El argumento de ‘no haber respetado el orden jerárquico’, no se constituye como válido para buscar desvincularme de mi cargo”, sostuvo.

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