El bombero que perdió su casa en un voraz incendio conmueve a Chile

Internacionales 04/01/2017
Ayudó a sus vecinos a combatir las llamas en Valparaíso pese a que su vivienda era arrasada; su historia se viralizó.
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Incendio en Valparaíso

Desde donde estaba, en la playa Portales, Juan Carlos Espinoza pudo ver el hongo negro que apareció detrás de los cerros y que anteayer empezó a bajar como un tsunami de humo hacia la bahía. Bombero de la 16» Compañía de Valparaíso, en el verano trabaja como guardavidas.

Estaba en eso cuando recibió el llamado para ayudar a controlar el fuego que ya había destruido varias decenas de hogares, entre ellos el suyo, pero de eso no se dio cuenta hasta que llegó a la montaña de escombros y cenizas ardientes. Ahí encontró a su padre con el torso desnudo, en llanto, porque en la casa además tenía una panadería.

La casa de Espinoza (21 años) es una de las 140 que se perdieron en el gran incendio de anteayer en el puerto chileno, que recién ayer pudo ser controlado. La foto del bombero mientras abraza y consuela a su padre en medio de la tragedia, al besarle la frente, se volvió viral en las redes sociales.

La foto que se hizo viral del bombero junto a su padre, en Valparaíso. Foto: LA NACION / FIDEL RUDOLFFI

"Fue frustrante, sentí pena, rabia de no poder hacer nada. Yo quería cuidar el incendio de Quebrada Verde, donde comenzó esto, pero cuando vi las casas de mis vecinos, me quedé y seguí trabajando, viendo cómo ardía la mía", contó Espinoza, que lleva un año como voluntario. Vivía en Puertas Negras junto con su padre, su hermano de 14 años y un cuñado.

"No soy un superbombero, soy uno más ", dijo a LA NACION, y agradeció la ayuda recibida de bomberos de Chile y de Valparaíso y la de personas como Leonardo Farkas, un empresario y filántropo que suele ayudar a chilenos en apuros (se comprometió a darle unos 3000 dólares a Espinoza). La ONG Desafío Levantemos Chile anunció también que le construirá una vivienda nueva, con panadería incluida.

Espinoza recordó que mientras abrazaba a su padre le prometió que saldrían adelante. Aparte de la panadería y la casa, se quemaron todos los equipos con los que él trabaja en la animación de eventos y con los que quería formar una productora.

El incendio de Año Nuevo en Valparaíso, que hasta ayer contaba más de 400 damnificados, hizo recordar otro que destruyó unas 2900 casas en abril de 2014.

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