Murió Roberto Cabañas, ex jugador de Boca y de la selección de Paraguay

Deportes 09/01/2017
Tenía 55 años; falleció en la casa de su hermano "por un paro cardiorespiratorio", según confirmaron desde su entorno; había vestido la camiseta xeneize en dos etapas entre 1992 y 1995.

Roberto Cabañas murió esta madrugada en Asunción, Paraguay, a los 55 años de edad "por un paro cardiorespiratorio alrededor de la una de la mañana", según le confirmaron a Télam familiares del delantero nacido en la localidad de Pilar. El paraguayo jugó en Boca en dos etapas entre 1992 1995, además de formar parte de los equipos de Cerro Porteño y Libertad de su país.

Cabañas también se desempeñó en Brest, Lyon (ambos de Francia), New York Cosmos (Estados Unidos), América de Cali, Deportivo Independiente de Medellín (Colombia) y Barcelona (Ecuador). También integró la selección de Paraguay, con la que obtuvo la Copa América en 1979 y con la que disputó el Mundial México '86.

Sus familiares explicaron que el ex jugador "estaba llevando una vida normal" y "había vuelto a entrenarse nuevamente para unos proyectos que tenía ligados al fútbol: la dirección técnica". Tras la separación de su mujer, con quien tenía cuatro hijos, la familia se había dividido y estaba viviendo en Colombia, además de que tenía un hijo en Paraguay.

Tiempo atrás, Roberto Cabañas trabajó como comentarista deportivo en Radio Primero de Marzo. "El contrato ya había finalizado. Ahora estaba intentado reponerse de una situación económica adversa, pero se sentía solo y asustado", comentaron.

"Sus restos serán velados en su tierra", agregó la sobrina al afirmar que será trasladado a la ciudad de Pilar. "Hasta unas horas antes" de su muerte "estuvo hablando con su hermana Julia sin problemas, pero ahora nos toca informar su deceso", cerró.

En Boca, donde se coronó en el torneo Apertura 1992 y dio la vuelta olímpica de rodillas, siempre fue muy recordado por su estilo "picante" y su guapeza en la cancha, sobre todo en los duelos ante River. "Boca tuvo miles de jugadores de calidad, pero no creo que un futbolista sienta como yo sentí esa camiseta", contó Cabañas en el libro de entrevista "Desde el alma", de Marina Zucchi.

"Yo dejaba el alma, un profesional 100 por ciento. No dejaba un balón perdido. ¿Eso es agresivo? Bueno, era agresivo porque en ningún libro de reglamento de la FIFA dice que solamente los defensores tienen que pegarles a los delanteros", enfatizó el delantero paraguayo, que marcó 16 goles en 61 partidos en Boca. "Que me lleguen a catalogar como quieran, pero yo cumplí con eso que cantan de que la camiseta se tiene que transpirar. Puedo haber sido mal jugador o no, pero honesto como nadie con esa camiseta", remarcó.

Cabañas, quien en aquella época se ufanaba de hacer mil abdominales por día, se autodefinía como "pillo, provocador" y señalaba que "poner nervioso al rival para sacar ventaja" era una de sus características.

"Era tramposo, no quería perder. De chico a mis padres no les gustaba que jugara porque siempre estaba golpeado. Al otro día no podía ir al colegio porque tenía el tobillo hinchado o porque me fracturé dos veces el brazo izquierdo. Me amenazaban con que no iba a jugar más al fútbol y con que me iban a internar en un colegio. No pudieron conmigo", afirmó.

Sobre sus duelos ante River, recordó: "Jamás me voy a arrepentir de haber dicho que ellos eran gallinas y nosotros, hombres". Y completó: "Hasta que me muera voy a ser de Boca". Así fue.

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