La peluquería del terror: le quemaron el cabello, fue a reclamar y la amenazaron

Insólita 07/02/2017
“Fijate lo que vas a hacer, mira que tenes tres hijas menores”, le dijeron a una clienta en una peluquería céntrica. La mujer había regresado para reclamar por los daños que sufrió su cabello como consecuencia de un corte que se había realizado en dicho local.

La mala experiencia lo vivió una vecina de barrio Autódromo, quien concurrió a una peluquería ubicada en la calle 20 de Febrero, en pleno centro de la ciudad. Allí, la mujer pidió un corte de cabello que incluía una aplicación de tintura.

Durante la sesión, la clienta no notó nada anormal y al final se retiró sin realizar ninguna queja sobre la atención recibida. A los días, sin embargo, su cabellera comenzó a experimentar las consecuencias del trato que le dieron en la peluquería a la que concurrió.

Según la denuncia radicada, la vecina advirtió que su cabello estaba quemado y peor aún, comenzó a desprenderse. En vista de ello, la mujer decidió presentarse para el hacer el reclamo del caso en la peluquería donde se hizo el corte y la aplicación de tintura.

Como respuesta una amenaza

Al ingresar al local y relatarle a la propietaria lo sucedido, reclamo que lo hizo en presencia de unas empleadas y de una clienta, la peluquera la amenazó. “Vos fijate que es lo que vas a hacer, mira que tenes tres hijas menores”, fueron las palabras de la dueña del local, según denunció la vecina.

El dato referido a la composición familiar surgió de la charla que, por lo general, se da en las peluquerías, donde las mujeres hablan de sus familias. La clienta insistió en que la peluquera se haga cargo del daño que le había causado a su cabello, pero no tuvo éxito.

“Ni pienso pagarte”, repitió la dueña, tras lo cual siguió la disputa y amenazas, incluso hicieron alusión a las acciones legales que podría realizar en su contra la clienta que en esos momentos era atendida en la peluquería, a quien presentaron como funcionaria judicial.

Ante las amenazas y la negativa de la dueña en asumir la responsabilidad de su negligencia, la vecina se presentó en la comisaría Primera, donde denunció lo sucedido y presentó como testigo a una amiga, quien la acompañó hasta el local a fin de realizar el reclamo del caso.

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