El pueblo cordobés que votó por Macri (60%) y ahora va rumbo a convertirse en fantasma

Política 12 de marzo
El 15 de agosto de 2014, la localidad cordobesa de Brinkmann festejaba convertirse en ciudad, al superar los 10 mil habitantes necesarios para que el gobernador de ese entonces, José Manuel de la Sota, firmara el correspondiente decreto.
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El 15 de agosto de 2014, la localidad cordobesa de Brinkmann festejaba convertirse en ciudad, al superar los 10 mil habitantes necesarios para que el gobernador de ese entonces, José Manuel de la Sota, firmara el correspondiente decreto.

Todo el pueblo del noreste provincial (muy cerca de la frontera con Santa Fe) festejó con una gran fiesta. Los edificios públicos y negocios se embanderaron para celebrar dicho logro, como así también muchas instituciones y casas particulares.
Eran tiempos de pujanza y crecimiento, potenciados por la producción láctea, con una gran cantidad de tambos, la mayoría de ellos trabajando en forma cooperativa. En ese marco, SanCor es una de las dos industrias principales del pueblo, mientras que la otra es el frigorífico La Piamontesa.

En febrero comenzaron a llegar las malas noticias: SanCor planeaba cerrar la planta que emplea a centenares de brinkmanenes. Los rumores se convirtieron en versiones ciertas la semana pasada, cuando la gigante láctea anunció el cierre de 4 de sus plantas en el país, entre ellas, la de Brinkmann.

Según trascendió, SanCor tuvo una caída del 29% de la producción láctea (la peor de los últimos 9 años) y un desplome del 58% de las exportaciones.

Ahora, Brinkmann teme convertirse en un pueblo fantasma.

"Vemos con honda preocupación esto porque con SanCor cierra parte de nuestra historia, porque Brinkmann creció con la planta de SanCor", admitió el intendente Gustavo Tévez, un delasotista que venció a la UCR en 2011, y que logró su reelección en 2015, meses antes de que en el balotaje presidencial se impusiera Mauricio Macri, con el 60.57% de los votos brinkmanenses.

 

"Nuestra economía se mueve en lo que es la agroindustria y la producción lechera. Y esta fue la segunda planta que puso en marcha Sancor, que nace de la unión de los productores de Brinkmann y Sunchales que luego de la crisis del año 30 gestaron esta unión de cooperativa de segundo grado", rememoró.

"Hace rato que se viene hablando del posible cierre de la planta. Hemos pasado de tener una planta de 400 empleados a tener 133, y hemos colaborado en este proceso de reestructuración -que nunca se termina- con 250 puestos de trabajo en los últimos 10 años", dijo y aclaró que el cierre de la planta en Brinkmann afecta también a una cadena de trabajo en materia de transporte, comercios y otras empresas que eran proveedoras de SanCor.
El ministro de Producción de la Nación, Francisco Cabrera, apuntó a los altos salarios de los empleados de la planta como la causa principal de la crisis de SanCor. Sin embargo, los trabajadores salieron a desmentir esta explicación.
"Podemos demostrar que nuestros salarios no inciden en más del 20% en el costo laboral. De hecho, entre junio y octubre tuvimos un aumento del 23% y habíamos acordado otro 13% en enero, pero el mismo gobierno no lo homologó y creo que ninguna empresa lo está pagando", aseguró Fernando Daniele, secretario adjunto de Atilra (Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina).
Hoy, los días en Brinkmann corren con incertidumbre por la pérdida de la fuente laboral para centenares de familias, pero que además ya impacta en decenas de otras actividades.

La sombra de convertirse en un pueblo fantasma se proyecta sobre esta población cordobesa, que supo ser una de las primeras en toda América en elegir a un gobierno comunista: en 1958, asumió como intendente Félix Stradella, que por muy pocos votos venció al candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo.

En 1960, el presidente Arturo Frondizi dictaminó la intervención federal a la provincia de Córdoba, luego de la voladura de los depósitos de nafta de Shell-Mex en el barrio de San Fernando, en cercanías de Malagueño.
La medida nacional afectó a todos los municipios cordobeses, entre ellos, el de Brinkmann, que vio de esa forma interrumpida una de las primeras experiencias en América de un gobierno comunista legitimado en las urnas, un año antes de la llegada de Fidel Castro al poder, en Cuba.


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