Irán a juicio por infectar a un niño con HIV

Justicia 08 de septiembre
Se trata de la ex jefa de Hemoterapia del Materno Infantil, la responsable de la firma Hemovida SRL y un operador técnico. La víctima tenía once años cuando sufrió el contagio.
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Irreparable. Un niño de once años fue infectado con HIV tras haber recibido 63 transfusiones  de sangre en el hospital Materno Infantil, mientras realizaba un tratamiento oncológico. La fiscal penal Verónica Simesen, pidió llevar a juicio a la responsable de la firma Hemovida SRL Isabel Ramona Remis, a la exjefa de Hemoterapia del Hospital Materno Infantil, Roxana Inés Ponce y al técnico Rafael Fernández acusados de lesiones gravísimas, propagación de enfermedad peligrosa e incumplimientos de los deberes de funcionario público.

Los hechos ocurrieron en agosto de 2012, cuando los padres de la víctima, que estaba internado en el nosocomio local con un diagnóstico de leucemia linfobástica agua, fueron notificados de terrible noticia, que debilitó aún más su salud tratándose de una enfermedad incurable.

Los padres desesperados radicaron la denuncia que dio inicio a una compleja investigación que determinó que el donante infectado desconocía ser portador del virus y que una bebé de seis meses también recibió una partida de sangre y posteriormente perdió la vida, aunque se desconoce si el desenlace tuvo que ver con esa negligencia.

Tras la denuncia, la fiscal secuestró gran cantidad de documentación en el hospital y en la sede de Hemovida SRL, quien fue la encargada de suministrar las unidades de sangre, en la cual Remis se desempeñaba como gerente y además poseía el 95 % de las acciones.

La complejidad de las pericias obligó a convocar a una junta médica con peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). Tras un arduo trabajo lograron reconstruir el registro de donantes y se pudo saber que la muestra infectada pertenecía al dador 820, que en esas circunstancias se enteró de que era portador del virus HIV.

La situación probó que no se cumplió con la totalidad del protocolo de seguridad. “El menor recibió sangre de 77 bolsas procedentes a su vez de 50 donantes distintos. El 17 de abril de 2012 se extrajo sangre del donante infectado, y que recién el 21 de agosto de ese mismo año el hospital detectó que el niño había sido contagiado”, expuso.

hospital materno infantil

Para la fiscal hubo negligencias, la infección fue resultado de “desobedecer las normas establecidas para dicha práctica y las del debido cuidado, no extremaron los recaudos para establecer mecanismos de detección eficientes de enfermedades respecto de la sangre colectada de donantes al banco que administraban”, afirmó.

La fiscal explicó que no se siguieron las “pautas mínimas para filtrar adecuadamente a los donantes”, medidas dispuestas en los protocolos. Entre algunas de esas pautas, Simesen señaló que no se confeccionó una ficha del donante infectado.

Esta grave irregularidad indica que tampoco se realizó al donante la “entrevista médica previa”, la cual es de carácter obligatorio e “inexcusable”. “El operador técnico debía la totalidad de las medidas, entre ellas la “entrevista  pre-donación y la ficha del donante”.

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