Delincuentes se pelearon tras un robo y uno de ellos fue ejecutado

Nacional 12 de noviembre
Ocurrió durante la madrugada del viernes.
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Este viernes por la mañana, personal policial encontró el cuerpo de Diego Díaz (31 años), el cual tenía dos disparos en el pecho, según informaron fuentes policiales en un primer momento. Estaba a un costado de la ruta 338 en uno de los paradores a San Javier, provincia de  Tucumán y junto al cadáver había dos vainas servidas.  

Minutos después, la concubina de Díaz declaró a la policía que él había salido con tres conocidos el jueves por la noche en un auto Peugeot. "Me voy a robar", le habría dicho a su esposa. 

Luego, uno de ellos regresó y le contó a la mujer que fueron atacados con armas de fuego por otro auto que se les acercó. Uno de los muchachos fue derivado al hospital Padilla y no sabían nada de su concubino. 

A raíz de esta situación, la justicia abrió una investigación. Personal de la División Homicidios se presentó en el nococomio donde estaba siendo atendido un hombre de apellido Urueña. Presentaba un balazo en el tórax y se encontraba en estado reservado. Posteriormente, los familiares decidieron trasladarlo al Sanatorio 9 de Julio donde permanece internado con custodia policial. 

El fiscal interviniente Arnoldo Suasnábar, confirmó que la custodia permanecerá hasta que Urueña sea dado de alta, momento en el que será detenido y puesto a disposición de la justicia. 

De acuerdo a las investigaciones, los cuatro protagonistas (Díaz, Urueña, un tal Gordo y un tal Piru), serían miembros de una banda delictiva, habrían llevado adelante un robo del cual Díaz y Urueña se habrían quedado con el dinero conseguido, lo que enojó al resto de la banda. Sospechan que Díaz fue ejecutado y Urueña herido. 

El resultado de las pericias forenses sobre el cuerpo de Díaz arrojaron que tenía tres heridas de bala. Los proyectiles ingresaron por el omóplato izquierdo y salieron por la axila derecha, lo que hace suponer que estaba arrodillado al momento de ser herido. Además, tenía múltiples goles en el cuerpo.

Ahora, la justicia está tras los pasos de los otros dos miembros de la banda, los presuntos asesinos de Díaz.

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