Milagro en Salta: Halló a su hijo sin signos vitales y le salvó la vida

Sociedad 05 de febrero de 2018
Un menor, de solo 3 años, se cayó en la pileta durante una mudanza. Su papá lo rescató y le práctico RCP. Luego de 8 minutos de incertidumbre, logró reanimarlo. En el Hospital de Materno Infantil lograron estabilizarlo. Dramático.
mateo

Fueron los minutos más eternos y tristes de mi vida”, expresa casi al borde de las lágrimas Noelia Boutenet, quien junto a su marido y sus tres hijos, llegó a Salta el pasado 31 de enero luego de viajar durante dos días desde Neuquén para habitar su nuevo hogar, con el que habían soñado desde siempre.

Tras una recorrida inicial, empezaron a descargar el automóvil mientras los chicos exploraban la vivienda ante su atenta mirada. Sin embargo, en un momento, no advirtieron la presencia de Mateo, el hijo del medio, de 3 años. Preocupados, cruzaron miradas entre todos, y Galilea, de tan solo 1 año y medio, señaló la pileta.

Desesperados, corrieron hacia el lugar, donde yacía Mateo, ya sin signos vitales. El padre, se arrojó, lo rescató y empezó a practicarle RCP (reanimación cardiopulmonar). “Lloro muchísimo al recordar ese momento”, confiesa a InformateSalta.

Al ver que no reaccionaba, ella salió corriendo en busca del teléfono y llamó al 911. “No podía dejar de gritar y pedir auxilio a vecinos, al 911, A Dios y a Mateo que despierte. En ningún momento deje de gritar, no podía. Le pedí a Martiniano mi hijo mayor que no soltara a Galilea nunca más en la vida porque me tenía que concentrar en ayudar a mi Marido y salvar la vida de mi Mateo”, relata.

Pasaron segundos, minutos, y su hijo no reaccionaba. “Pareció una eternidad, fue una eternidad. Mi llamada con el 911 duró 5 minutos y llame 3 veces más por si se olvidaban. Un total de 8 minutos en los que mi marido seguía haciendo RCP”, sostuvo.

Finalmente, sucedió el milagro: Mateo reaccionó. “Tiró un poco de agua y no se movía. Lo agarré, me calmé y le hablé de mil cosas para que no se durmiera porque quería cerrar los ojos”, sostuvo.

A los pocos minutos llegó la Policía de Vaqueros y la ambulancia. “Mi marido abrió el portón de ingreso y yo corrí al médico pidiendo que salven mi hijo. Ya en el hospital lo estabilizaron e hicieron todo para que mi Mateo sea el Mateo de siempre. Hablé con la psicóloga ese mismo día, me tranquilizó ya que por fin había dejado de gritar. Me dijo que mi familia hizo un trabajo en equipo y todos cumplieron su rol”, afirmó.

Noelia no ocultó el orgullo por su familia. “Mateo luchó por su vida; Galilea avisó que su hermano estaba en el agua; Martiniano cuidó a su hermana menor; mi marido salvó a mi hijo y yo aparte de gritar, llamé al 911, pedí ayuda y organice la emergencia. Actuamos en el momento justo”, dijo.

Además destacó el trabajo de la policía, quienes – según dijo –  aparte de ayudar en toda la emergencia fueron ángeles porque cuidaron de sus hijos como si hubieran sido suyos. “La señora comisario de Vaqueros fue un ángel para mi al calmarme, al entenderme y abrazarme. Fueron ángeles”, dijo.

Por último, agradeció al hospital Materno Infantil, quienes "le devolvieron a su Mateo de siempre". “Yo no tengo más que agradecimientos para todos ellos, quiero decirles que los amo, que todos hicieron que mi familia esté completa. Quiero agradecer a mi hermana Rocío, mis primas,  mi tía Claudia, son incondicionales. Mis suegros Silvia y Miguel y Lucía. Excelentes abuelos. Los amo también”, finalizó.

 

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