El #8M en Salta pasó con regalos, golpes y denuncias de parte de mujeres

Policiales 12 de marzo de 2018
Irónicamente, los hechos de violencia en perjuicio de la mujer no estuvieron ausentes el jueves pasado, Día de la Mujer. Al contrario , hubieron varios casos. Un policía, un remisero y un joven que fue con un regalo a ver a su ex mujer, fueron los protagonistas de las principales denuncias por violencia de género.
Mujeres dia muerte al macho
Marcha Día de la Mujer

Manifestaciones y actos mediantes, todos alusivos a la celebración del Día Internacional de la Mujer, Salta vivió una jornada calmada el jueves pasado, aunque, sobre el final del día, la noticia del hallazgo del cadáver en la zona de Mojotoro, en el norte de la ciudad, alertó a todos.

Cuando ya se presumía que el “8M” en Salta terminaría teñido ante un nuevo y posible femicidio, desde la fiscalía se informaron detalles del hallazgo que bajaron los decibeles, y permitieron un cierre tranquilo para una fecha, últimamente, muy sensible para los salteños debido a los hechos de violencia registrados en los últimos años en Salta.

No obstante, Informatesalta pudo indagar más a fondos entre las denuncias que la policía recibió en un día en el que se esperaba ningún hecho de violencia en perjuicio de la mujer salteña, algo que, definitivamente, no sucedió. Y entre los que dieron la nota, está nada menos que un policía.

Una jornada violenta contra ellas

Según los registros informados desde la policía, los principales hechos de violencia en contra de la mujer ocurrieron en Cerrillos, barrio 17 de Octubre, la plaza principal del barrio Santa Lucía, la localidad de El Galpón y el asentamiento Urkupiña.

Un remisero que golpeó a su pareja en presencia de sus hijas menores, tras discutir por cuestiones de dinero; un policía ofuscado trompeó a su ex porque se negó a reanudar la relación; un joven que golpeó a su tía porque no que le pidieron que ayude con la limpieza y un empleado de un comedor, quien fue a visitar a su ex con un regalo y luego terminó golpeándola, fue, en resumen, el saldo de violencia registrado durante el “8M” en Salta.
 
Con un regalo
 
Entre los casos más destacados, aparece el ocurrido en un barrio de la zona norte de la ciudad, protagonizado por un sujeto, de 26 años, quien se presentó en la casa de sus padres, donde reside su ex mujer y madre de su hija de 4 años.

El acusado, según lo informado, salió de su trabajo y se presentó con un regalo en mano para su ex mujer, sin embargo y después de entregárselo, siguieron reclamos relacionados a su conducta, para finalmente agredirla a golpes.

Este contradictorio e indignante episodio ocurrió en una casa del barrio Juan Manuel de Rosas, en la zona norte de la ciudad, y fue denunciado por una joven de 23 años, quien reside con sus suegros, mientras que su ex pareja lo hacer en otro domicilio a pedido de sus propios padres.

Según lo relatado por la joven, su ex pareja, apareció en horas de la madrugada y habló con su madre a fin de que le permitiera pasar a la casa porque llevaba un regalo para su ex mujer, madre de su hija de 4 años.

El acusado, según explicó la joven, no reside en el mismo domicilio porque sus propios padres le pidieron que se busque otra vivienda, ya que eran constantes los episodios de violencia en contra de ella, aunque no lo denunció hasta ahora.

Tras obtener permiso de su propia madre de ingresar a la casa para entregarle el regalo a su ex mujer, hecho que la progenitora tomó como un avance en que su hijo recupere la relación con su ex pareja, el joven se presentó en la habitación de la víctima con el regalo en sus manos.

La joven, sorprendida, recibió el presente, le dio un beso de agradecimiento y luego se apartaron para conversar, circunstancias en que el sujeto indagó si había ingerido alguna bebida alcohólica, a lo que la ex mujer le dijo que tomó una cerveza.

Minutos después, la víctima dijo que quería ir a fumar un cigarrillo afuera, momento en que su ex pareja se molestó y comenzó a reclamarle su conducta. “Qué ahora tomas y fumas”, a lo que la mujer le contestó que sí, y que lo hacía desde que se separaron.

En medio de la discusión, el sujeto le pegó un golpe de puño en el pecho, luego la arrojó a la cama y le dio otros golpes en distintas partes del cuerpo, circunstancias en que apareció en el dormitorio la madre del mismo, quien le recriminó su conducta y lo echó de la casa.

El agresor, quien se desempeña en un comedor en el Paseo de los Poetas, se negó a marcharse hasta el día siguiente, cuando se fue a su trabajo. Luego, su ex mujer salió de la vivienda y radicó la denuncia por las lesiones sufridas, paradójicamente, en el Día de la Mujer, el que había comenzado con un regalo, pero terminó a los golpes.


 
En Cerrillos
 
En otro hecho de extrema violencia, una mujer de 33 años, estudiante de enfermería, denunció a su pareja, un remisero, a quien acusó de haberle propinado numerosos golpes, lesiones que fueron constadas en el hospital Santa Teresita.

El incidente, según lo denunciado, ocurrió a la 6 de la mañana del jueves pasado, en una casa del barrio Miraflores, en la localidad de Cerrillos. Todo comenzó con una discusión que la pareja mantuvo en torno a cuestiones de dinero.

De pronto, el remisero le arrojó un puñado de billetes a su mujer, quien reaccionó y le reclamó tal acción. La respuesta del chofer no se hizo esperar, y la misma llegó acompañada de vario golpes, tanto de puño como puntapiés, los que le causaron a la víctima varias lesiones.

Tras la andanada de golpes, la mujer se refugió en el baño de la vivienda, mientras que el remisero se marchó. Posteriormente, y pese a los mensajes de su pareja para que no retorne a la vivienda, el sujeto regresó y la violencia siguió.

Al denunciar lo ocurrido, la mujer aportó algunos detalles que sembraron sospechas en la conducta del remisero, pues la víctima indicó que el mismo posee en la vivienda micrófonos y sensores de movimiento en dependencias internas, y que existen algunos audios del momento en que fue agredida, hecho que ocurrió, según dijo, en presencia de sus dos hijas menores, de 9 y 10 años.

Aunque esta es su primera denuncia, la mujer indicó que fue víctima de otros hechos de violencia por parte del acusado, quien no provee para la mantención de sus dos hijas, situación que es motivo de constantes disputas.

Agregó que previamente, vivieron en Chile, donde ella tenía trabajo y su pareja no, pero por insistencia del mismo decidieron regresar a Salta, donde la situación económica es preocupante, ya que no tienen ingresos fijos que permitan el normal desarrollo de la familia.

Al denunciar las agresiones, la mujer indicó que se hizo atender en el hospital Santa Teresita, donde un médico verificó las lesiones sufridas, las que fueron productos de los golpes propinados por el acusado, quien fue demorado por la policía.

La intervención policial se debió al pedido de ayuda que hizo la víctima al 911, circunstancias en que el remisero siguió con las amenazas verbales en contra de su vida, aún en presencia de los uniformados, quienes fueron testigos de la violenta situación vivida.

La estudiante de enfermería solicitó que se tomen las medidas legales en contra de su pareja, entre ellas se dispongan todos los recaudos de protección, como la prohibición de acercamiento y la asignación de custodia policial.

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