Desgarrador testimonio de los padres de Alejandra Párraga

Policiales 21 de abril de 2018
El fiscal presentó pruebas categóricas contra el imputado de envenenar a su novia y al hijo.Tal como lo hizo en la instrucción, Gaspar Cinco se abstuvo de declarar.

El Tribuno/ Comenzó ayer el juicio al periodista y comunicador, acusado de producir la muerte por envenenamiento con cianuro de su novia Alejandra Párraga y de Amir Párraga, el hijo de dos años de la joven. Franco Rodrigo Gastón Cinco escuchó la comprometedora acusación fiscal con el rostro duro, rígido, imperturbable. Ni siquiera se inmutó con el conmovedor testimonio de Alejandro Wilfredo Párraga y Mercedes Leonor Martínez, los padres y abuelos de las víctimas. Durante las tres horas de audiencia, el imputado se mantuvo con la mirada clavada en las ventanillas de la Sala de Grandes Juicios que dan a un patio interno de la Ciudad Judicial.

"Había pensado en no mirarte el rostro, pero ahora que estoy aquí te miro para que me digas ¿por qué lo hiciste?". En estos términos se dirigió al imputado la señora Martínez de Párraga durante un pasaje de la estremecedora narración de los hechos acaecidos en la media tarde del 5 de junio de 2017 en su vivienda de la calle Gorriti 844, en Villa Cristina. Gaspar Cinco permaneció con la misma parquedad, como ignorando el clamor de esa madre que todavía no alcanza a comprender lo que pasó aquel aciago día, cuando en el lapso de media hora perdió a su amada hija y a su adorado nieto. En consonancia con la textura pétrea de su cara, el joven de 28 años respondió con un "no" cuando el presidente del tribunal, Ángel A. Longarte, le preguntó si se avenía a declarar.

La audiencia comenzó con la lectura de la acusación presentada por el fiscal de Graves Atentados contra las Personas, Ramiro Ramos Osorio, quien imputó al periodista de los delitos de "homicidio simple en grado de tentativa, homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por el medio utilizado (veneno)". El representante del Ministerio Público dio por probado que Gaspar Cinco urdió varios planes para deshacerse del pequeño Amir, a quien consideraba un estorbo dentro de su relación con Alejandra. Lo que no pensó fue que su novia caería en la trampa mortal que le tendió al indefenso niño.

El día de los hechos Amir estaba resfriado cuando el imputado llegó a la casa de la joven, pasado el medio día. De una bolsa sacó una botella y le dijo a Alejandra que era agua bendita y que podría darle al nene para que se curara. La chica le creyó y no solo le dio de beber al niño, sino que ella misma ingirió un trago del líquido. Minutos después Amir se desvaneció y en medio desesperación Alejandra se desmayó en la vereda apenas salió a buscar auxilio. El chiquito murió minutos después de arribar a una clínica privada de la calle Urquiza y media hora después ocurrió lo mismo con su madre, en el hospital San Bernardo.

La autopsia determinó que madre e hijo murieron por la ingesta de ácido cianhídrico. En el placard de la habitación de Alejandra la policía encontró la botella de la falsa agua bendita mezclada con el veneno letal. Luego, en un canal de la calle Coronel Vidt, apareció un envase del compuesto con la leyenda "Biopack -Potasio Cianuro", de 500 gramos. Días después se confirmó que, con fecha 05/06/17, el producto había sido adquirido por un joven con lentes en el local Quantum, sito en 12 de Octubre 789. Liliana Cristina Cintas, encargada del comercio, reconoció a Gaspar como la persona a quien le vendió el veneno.

El fiscal Osorio aportó testimonios reveladores

El plan de Gaspar Cinco era eliminar al hijo de su novia porque lo consideraba un estorbo.

Un testigo de identidad reservada brindó otro dato revelador del plan orquestado por el periodista Gaspar Cinco de envenenar al hijo de su novia, según la fiscalía. Esta persona declaró que conocía al imputado, que este le contó que había adquirió el cianuro, que lo llevó en una botella de agua bendita, que la chica con la que salía le pidió el veneno para tranquilizar a su hijo de dos años. También le confesó que estaba enamorado de esa joven, pero que no soportaba al chiquito, “que no lo podía ni ver”. Además Gaspar Cinco le manifestó que su intención era llevar a vivir con él a la novia y que quería hacer desaparecer al pequeño Amir porque su madre no soportaría que salga con una chica que tenía un hijo que no era de él.

Los familiares de Alejandra Párraga también aportaron un elemento vital que a juicio del fiscal Ramos Osorio fue determinante para corroborar que Gaspar Cinco tenía la firme intención de eliminar al niño. Relataron que el 25 de mayo el nene se salvó de morir ahogado cuando estaba jugando con el imputado en una barranca del dique Cabra Corral, mientras su madre descansaba en el auto de su novio. Atando cabos, luego de todo lo que pasó, los Párraga sospechan que ese día Gaspar Cinco arrojó al nene por el barranco con la intención de matarlo, pero fue rescatado por un ocasional pescador.

En el marco de la investigación se recabó íntegramente el contenido del celular del imputado y la víctima. De ese estudio se extrajeron diferentes mensajes (vía WhatsApp) que Gaspar Cinco envió, y que fueron contestes con los testimonios que se recibieron durante la investigación. Se infirió de allí que el acusado no solo se ocupó de buscar información del veneno, sino que se conectó con terceras personas para matar a Amir.

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