Lo que hay que saber acerca de la infección provocada por el VIH

Salud 12 de agosto de 2018
El Ministerio de Salud Pública brindó información sobre formas de transmisión, diagnóstico, tratamiento y prevención, para contribuir al mayor conocimiento general y una comunicación responsable.
VIH SIDA

El 98% de las infecciones por VIH se transmite al tener relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin preservativo, ya que el virus se encuentra en sangre, semen, líquido preseminal y fluidos vaginales. Al encontrarse en la sangre, el virus también puede transmitirse de una persona infectada a otra por compartir jeringas, máquinas de afeitar, alicates, piercings, agujas para tatuar u otros elementos cortantes o punzantes.

Por ello, si se la persona estuvo expuesta a alguna de estas situaciones, es importante que se realice el test para saber si ha contraído la infección. Se trata de una prueba muy simple, a partir de una pequeña muestra de sangre que se obtiene de un pinchazo indoloro en un dedo.

El resultado se obtiene a los pocos minutos y es altamente confiable. Sin embargo, hay que considerar lo que se denomina “período ventana”, aproximadamente un mes desde producida la transmisión, durante el cual el test puede arrojar un resultado negativo. Por ello, es aconsejable consultar con un médico y, si es necesario, repetir la prueba pasado el “período ventana”.

El test de VIH es voluntario, nadie puede obligarlo, pero es conveniente realizárselo, ya que el diagnóstico temprano brinda mayores posibilidades de control y tratamiento gratuito para una mejor calidad de vida, puesto que la infección controlada se convierte en crónica, sin derivar en sida. Es confidencial, no requiere pedido médico y puede realizarse en hospitales y centros de salud, sin necesidad de concurrir en ayunas.

Los menores de edad tienen derecho al diagnóstico, sea cual fuere su edad. Pueden solicitar el test por sí mismos o acompañados por un familiar o persona de confianza, sin que se le pueda negar la atención.

 Transmisión madre-hijo

La transmisión vertical también es posible, cuando la mujer embarazada tiene la infección. Esta transmisión puede darse durante el embarazo, en el parto o a través de la lactancia si no se observan los cuidados necesarios.

Existen tratamientos para la mujer durante el embarazo, parto y posparto. En cuanto a la lactancia materna, en este caso debe evitarse, ya que el virus puede transmitirse a través de la leche. 

Hay que saber

El VIH no se transmite por besar, abrazar, compartir vasos, cubiertos, bombilla, ropa, baño, cama o pileta. Tampoco se transmite por picadura de mosquitos, o a través de sudor o lágrimas ni cuando se usa correctamente el preservativo en las relaciones sexuales anales, vaginales u orales.

El preservativo de látex, bien utilizado, evita la transmisión del VIH y es fundamental para no reinfectarse, es decir infectarse con otra cepa del virus. Protege, además, de otras infecciones de transmisión sexual, hepatitis virales y evita embarazos no intencionales.

Tener VIH no es tener sida

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) es la etapa avanzada de la infección por VIH. En esta etapa, el virus ya ha debilitado las defensas naturales del organismo, con lo que favorece el desarrollo de enfermedades oportunistas como infecciones o tumores.

Para evitar el desarrollo de la enfermedad, existen tratamientos antirretrovirales, que detienen la multiplicación del virus, contribuyen a reconstruir el sistema inmunológico y disminuyen la posibilidad de que ocurran complicaciones.

El tratamiento debe ser sostenido en el tiempo y mantenerse en forma correcta, con los controles médicos periódicos. Esto es fundamental, para evitar el recrudecimiento de la infección.

En la Argentina, todos los estudios, controles y tratamientos relacionados con el VIH son gratuitos, incluida la leche para el hijo de la mujer infectada. La Ley Nº23.592 prohíbe toda forma de discriminación, lo que incluye a cualquier práctica de exclusión arbitraria hacia la persona que tiene VIH.

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