El Polo de Reingreso, un espacio de educación, de unidad y de viajes

Educación 02 de noviembre de 2018
Se trata de un programa para ayudar a chicos a regularizar su trayectoria en el secundario, superar dificultades y convivir como una familia. Ahora, parten a Buenos Aires a seguir ampliando sus conocimientos, gracias a la ayuda de sus profes. ¡Una emocionante historia!
polo reingreso

Cuando se quiere, se puede. Esta es la idea que promueve el Polo Integral de Reingreso al Secundario, donde se ayuda a los chicos que no pudieron terminar sus estudios, a superar las dificultades y poder reencausar su camino para completar su secundario e ingresar a los BSPAs.

InformateSalta visitó el colegio Scalabrini Ortiz de Capital, donde pudo conocer más de esta experiencia. Allí dialogó con el profesor Juan José Cuellar, quien enseña en el Polo 9003, y que explicó de qué se trata esto: “Su objetivo es regularizar la trayectoria escolar de los que han abandona sus estudios y que, por algún motivo, han tenido repitensias reiteradas, se han estancado en algún curso y no han podido reinsertar al sistema”.

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Gracias al trabajo de los profesores, los chicos pueden reinsertarse en un colegio convencional o en los BSPAs, cumplimentando sus conocimientos mediante proyectos, trabajos articulados entre materias, etc. Pero no solo se destaca lo educativo, sino lo humano: los chicos que se suman al Polo se constituyen en una familia sólida, de apoyo, de integración y vivencias.

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Ahora, están por vivir una aventura en Buenos Aires: allí se contactaron con una escuela de V° Soldati, donde también hay trabajo de reingreso educativo. Como parte de un proyecto, los alumnos salteños podrán compartir desde este viernes 2 y hasta el domingo 4, un encuentro personal con sus pares porteños, y todo gracias al esfuerzo de sus profesores, quienes a través de un arduo trabajo de meses (incluyendo los fines de semana), lograron conseguir alojamiento y pagar los pasajes en avión.

 “Una puerta” al futuro

InformateSalta también dialogó con Fernanda y Sebastián, dos de los estudiantes del Polo, quienes no solo se mostraron agradecidos por la oportunidad, sino que rescataron las vivencias que cosecharon.

“Mi experiencia fue buena, me despertó las ganas de estudiar, me dio ánimos; las personas de aquí son una familia para mí”, resaltó Fernanda. Por su parte, Sebastián destacó: “Los profesores llegaron a convertirse en parte de mi familia, cuando sentía que no podía, ellos estuvieron para darme el empujón”.

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