La madre del ladrón muerto por el salteño Luis Chocobar: “No van a hacer más cárceles, van a hacer cementerios y comisarías”

Nacional 04 de diciembre de 2018
Ivonne Kukoc cuestionó la resolución y advirtió que “van a matar pibes pobres como perros”.
a Juventus

Ivonne Kukoc (40) es la madre de Juan Pablo (18), el ladrón que, junto a un cómplice, le dio 10 puñaladas al turista estadounidense Joe Wolek durante un asalto en La Boca en diciembre de 2017. El adolescente escapó y murió al recibir dos disparos por la espalda por parte del policía Luis Oscar Chocobar (31).

En las últimas horas, la mujer salió al cruce de la reglamentación impuesta por Patricia Bullrich con respecto al uso de armas de fuego en las fuerzas de seguridad federales: “Van a matar a los pibes pobres como a perros, habilitaron la pena de muerte en la Argentina“, sostuvo.

Kukoc aseguró que “Bullrich ya tendría que haber renunciado” y dijo que “por mandar a matar a los jóvenes avalando el gatillo fácil, no se va a terminar la delincuencia”.

En declaraciones a El Destape Radio, la mujer advirtió que la ministra “está armando una batalla campal” y anticipó que “muchos pibes van a morir en manos de la Policía sin tener una segunda oportunidad de nada”.

“Ya no van a hacer más cárceles, van a hacer cementerios y comisarías. Para qué estará la Justicia si van a poner la pena de muerte“, expresó

Respecto de lo que hizo su hijo Juan Pablo, admitió que “él se equivocó, pero no por eso Chocobar lo tenía que matar como si fuera un perro”.

“Creo en la Justicia y espero que el juez condene a Chocobar, porque es un asesino”, completó.

El hecho ocurrió el 8 de diciembre de 2017 por la mañana, cuando el fotógrafo Wolek caminaba por La Boca y poco antes de llegar a la calle Caminito, en Olavarría y Garibaldi, fue interceptado por dos asaltantes que le robaron su cámara y uno de ellos lo apuñaló una decena de veces en el pecho y lo dejó gravemente herido.

El policía Luis Oscar Chocobar. Foto. Maxi Failla

Ambos ladrones salieron corriendo, pero mientras uno logró escapar, otro, luego identificado como Kukoc, fue interceptado a tres cuadras, en Irala y Suárez, por dos transeúntes que habían visto el ataque y lo retuvieron en el piso.

Poco después, llegó al lugar Chocobar, agente de la Policía local de Avellaneda, quien se identificó y le disparó al delincuente porque, según declaró, pensó que iba a sacar un arma.

Kukoc murió por la gravedad de las heridas, en tanto que el otro asaltante, que era menor de edad, fue detenido.

En enero, el juez de Menores N° 1, Enrique Velázquez, había procesado al efectivo por “homicidio agravado por uso de arma y en exceso de la legítima defensa” y trabado un embargo de 400.000 pesos sobre sus bienes.

Cuando se conoció esa medida, el policía recibió el apoyo del presidente Mauricio Macri, que incluso lo recibió en la Casa Rosada, y del jefe de Gabinete, Marcos Peña; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; y el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.

Luego, llegó la confirmación de la Cámara del Crimen, que modificó la carátula a “homicidio agravado en exceso del cumplimiento del deber“, que prevé una pena máxima de 5 años de prisión.

Pero el agravante del uso de arma eleva tanto el mínimo como el máximo en un tercio y recibiría una pena mayor.

Un nuevo peritaje de la Policía Federal, difundido el mes pasado, favoreció al policía: señaló que la bala que le causó la muerte a Kukoc rebotó en el asfalto antes de impactarlo. Es decir, que no tiró a matar.

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