Hoy se casa el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, en una ceremonia ancestral

Nacional El viernes
Este mediodía se desarrollará en Los Colorados, Tilcara, un rito pleno de significados. Luego la pareja se dirigirá al Club Santa Rosa para celebrar con familiares y amigos.
Gerardo y Tulia

La ceremonia de unión entre el gobernador Gerardo Morales y Tulia Snopek está prevista para las 11 de hoy en Los Colorados, momento en que el sol alumbra la tierra con mayor intensidad, según las comunidades originarias. En ese preciso instante, tanto la luz como la sombra estarán equilibradas, lo que será auspicioso para la pareja que al iniciarse el rito ofrendará sus votos a la Pachamama, pidiendo protección y prosperidad. Luego, la pareja acompañada por una banda de sikuris, se dirigirán al sitio donde tendrá lugar la celebración.

Líderes espirituales, publica El Tribuno de Jujuy hoy, guiarán el pasaje de los novios a un pasillo formado por arcos que los conducirá a un altar con flores frescas, además de hojas de molle, ruda y romero para que el matrimonio esté protegido de daños y sus espíritus se mantengan fortalecidos. Claveles y rosas blancas y rojas completarán la creación para augurar amor, alegría y purificación.

En el altar, abrazados por una manta que tendrá bordadas sus iniciales, serán sahumados y purificados con un preparado de hierbas, coa, incienso, mirra y copal.

A continuación, intercambiarán una serie de elementos de la tierra para consagrar su compromiso, entre ellos un cuenco con semillas, una chuspa con hojas de coca y coronas de flores. Al concluir el rito, serán unidos por un lazo de semillas, mientras se sucederán cantos ancestrales.

La novia anticipó que lucirá un vestido blanco. "Eso lo decidimos con Natalia Sarapura y su hermana Noemí, con quienes estuve haciendo toda la preparación espiritual para llegar a este momento", dijo muy sensibilizada.

Tras saludar a los presentes, se dirigirán al Club Santa Rosa, de Purmamarca, para celebrar con familiares y amigos. La organización de la fiesta fue muy similar a la de las comparsas. Por iniciativa de dirigentes y militantes del Comité Provincia de la UCR se formaron comisiones de centros de mesa, de tortas, de ensaladas, de escenario, de bandas de música. Desde la comunidad aborigen de Catua llegarán vecinos que se ofrecieron para preparar un exquisito cordero guateado.

La pareja piensa tomarse unos días de descanso y el 15 próximo, en Huacalera, compartirá un festejo privado con familiares y amigos.

La primera dama jujeña

Tulia Snopek es jujeña y dice orgullosa que nació un 16 de noviembre a las 5 de la tarde en la Clínica Lavalle. 

Cursó sus estudios primarios en el Colegio Nuestra Señora del Huerto, los secundarios en el Colegio Santa Rosa, de Tucumán, realizando el quinto año libre en el Bachillerato 21 de nuestra capital. Jugaba al hóckey, al vóley, le gustaba andar en bicicleta, las caminatas y correr.

Se recibió de abogada de la Universidad Santo Tomás, cumpliendo con un mandato familiar, ya que su padre se había formado en esa casa de estudios. “Mi papá se había recibido ahí y quería que estudie ahí”.

Su nombre completo es María Eugenia Tulia. A Tulia se lo puso su padre. “A mi papá le encantaba ese nombre que es de origen romano. Siempre decía cuando tenga una hija le voy a poner Tulia”, recuerda.

Además de ejercer su profesión en un Registro del Automotor y criar a sus hijos, se daba tiempo para tejer, coser, bordar y pintar. Pero el trabajo se impuso y debió abandonar estas tareas. “Sé hacer de todo, pero no tiempo de hacer casi nada”.

“Como en todos los trabajos hay épocas en las que te va bien y en otras muy mal y me las banqué sola. Creo que eso hizo que haya desarrollado la personalidad que tengo porque de haber sido muy mimada por mi papá, de creer que la felicidad es algo con lo que venimos desde la cuna y nos va a acompañar toda la vida, descubrí que es lo más difícil de lograr. Siempre me tocó trabajar demasiado, todo lo que tengo lo conseguí sola, sin ayuda de nadie y esas cosas creo que te marcan”, asegura.

La muerte de su padre Guillermo Snopek, el 23 de febrero de 1996 en un siniestro vial, dio un giro a su existencia. De haber estado contenida en una familia que le prodigaba “mimos, cuidados y protección”, tuvo que enfrentar la vida, sintiéndose sola -frente a la ausencia de su padre que era su sostén- y hacerse fuerte.

“En la vida no me fueron fáciles la mayoría de las cosas y eso me fortaleció. Le doy gracias a Dios de tener un trabajo donde tener que ir todos los días. Nunca falté al trabajo por estar enferma y si lo estaba pasaba a segundo, tercero, cuarto plano, porque tenía que trabajar, ocuparme de mis hijos y de las cosas de mi casa”.

Tulia Snopek escoge la resiliencia a la hora de mencionar uno de los aspectos de su personalidad. Esta capacidad resiliente la condujo a salir fortalecida de las situaciones adversas.

Mamá de Milagros (20), Gregorio (16) y Mauricio (15), afirma que siempre hizo un culto de su vida privada. Pero a partir de su relación con Gerardo Morales se ha visto expuesta, lo que en cierto modo la incómoda.

Para ella, la “parte linda” de esta exposición es el acercamiento con la gente “con necesidades reales, concretas”. Dice que su teléfono no para de sonar todo el tiempo y que se siente feliz si puede ayudar a los dolientes.

“Yo tengo desde mi cuna como un corazón muy sensible hacia la justicia social, hacia los más necesitados. Cuando éramos chicos, en la época del Proceso viajábamos mucho a Pirquitas y El Aguilar porque mi papá era abogado de Aoma. Eso me sensibilizaba mucho. Después cuando fuimos creciendo, mi papá cuando iba a hacer política, sobre todo al Norte, siempre nos llevaba. Cuando murió me encerré en mi vida” y esa parte se despertó cuando inició su relación con Morales.

Ahora está trabajando a favor del Hospital Materno Infantil y visita barrios recogiendo los problemas e inquietudes de los vecinos que trata de buscarles una solución. “Quiero dedicarme a la parte social”, aclara al sostener que no le interesa incursionar en la política.

Está muy feliz porque como resultado de gestiones que encaró personalmente en Buenos Aires, la Fundación Coas donará un equipo de rayos y equipará una sala completa del hospital “Oscar Orías” de Libertador General San Martín.

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