Denuncias en la iglesia Bautista Bíblica: “Una cosa es perdonar y otra es encubrir”

Sociedad 20 de marzo de 2019
Así lo aseguró el padre de la joven de 14 que denunció ser víctima de acoso sexual por parte del pastor del templo de Bº Intersindical. Negó que la causa esté vinculada a una lucha de poder. “Lo hicimos como padres preocupados por nuestra hija”, contó.
foto ilustrativa

Luego que InformateSalta diera a conocer el caso de una menor que denunció ser víctima de acoso sexual por parte del pastor de la iglesia Bautista Bíblica, ubicada en el barrio Intersindical, sobre avenida Roberto Romero, el padre de la adolescente, en diálogo con nuestro medio, explicó que tomó la decisión de llevar la causa a la justicia puesto que “una cosa es perdonar y otra es encubrir el pecado”.

El denunciante comentó que tomó conocimiento del hecho el 19 de enero, cuando su hija le confesó a su esposa que en una oportunidad estando en la cocina de la iglesia el pastor la tomó por la espalda y le dio un beso en la mejilla hasta llegar al cuello. “Mi hija no tiene pruebas pero hay antecedentes que me hacen créele aún más. No quiero cargar en mi conciencia si algún día pasa algo más grave, y sentir que yo pude haberlo detenido”, señaló.

La situación, sin embargo, no lo tomó por sorpresa puesto que el pastor, según comentó a nuestro medio, ya contaba con serios antecedentes, ya que al menos cinco maestras y una joven también sufrieron la misma situación. “En el año 2015 yo tomo conocimiento del primer caso que a él se lo acusa de acoso sexual con una maestra de la iglesia, pero como no había pruebas se mantuvo en el ámbito de la iglesia”.

Incluso su propia esposa, en junio de 2018, recibió un mensaje fuera de lugar por parte del pastor en alusión a su estado de WhatsApp. “Le escribió que bonita estás en la foto y dos emoticones de besitos”, expresó, lo que en ese momento motivó una dura advertencia de su parte.

Luego en octubre del mismo año, salieron a la luz más casos, que contaban con sus respectivos elementos probatorios. “Nos juntamos con 6 mujeres que decían haber pasado por este problema con el pastor para corroborar si lo que ellos decían era verdad. Y ellas aportaron distintos tipos de pruebas, entre audios, chats y demás”, sostuvo.

En vista de ello, se confrontó al pastor, quien reconoció los cargos en su contra y pidió perdón. “Ninguna de las mujeres hicieron la denuncia en la justicia, ellas entendieron que el se arrepintió, pidió perdón y lo perdonaron. Lo que correspondía en esos casos era que fuera disciplinado, que sea apartado de todas sus funciones, pero como no había nadie que se haga cargo de las predicaciones, tomamos tu arrepentimiento como genuino”.

La denuncia de su hija

Tras el testimonio de la menor, quien atravesó duros momentos e incluso se quedó de curso, comentó que enfrentó al acusado, quien negó todas las acusaciones, por lo que decidió no volver más a la Iglesia hasta que el acusado deje la institución. “Me dijo que mi hija estaba confundida, que nunca hizo eso, pero yo le creo a mi hija, no tengo porque desconfiar de ella, además los antecedentes no lo acompañan al pastor”, reiteró.

No obstante, tras la ola de rumores y versiones falsas acerca de lo sucedido, decidió exponer la situación ante la iglesia el domingo 3 de febrero, como así también las denuncias preexistentes que en ese momento no fueron ratificadas por las denunciantes. “Ninguna de las mujeres levantó la voz en esa reunión. Ninguna me apoyó”, dijo.

El denunciante contó que el pastor dio a conocer versiones falsas para manipular la situación y poner a la iglesia en contra de ellos. “El mismo diácono le pidió que por el bien de la Iglesia no predicara más, y como resultado lo desplazaron a él y a nosotros de todas las actividades. Se confabuló toda la iglesia en apoyo a él, yo con las hermanas no tengo ningún enojo, las entiendo, pero creo que están confundidas y manipuladas desde allá".

Lo sucedido aquel día, según le manifestaron días después, quedó registrado en un acta, que misteriosamente y por supuesto error fue borrada de la computadora. “Me da a pensar que nunca escribieron el acta o que escribieron cosas que no eran y cuando yo les dije que iba ser pedido por la justicia, se asustaron y la desaparecieron”, dijo.

Negó una lucha de poderes

El denunciante explicó que nunca tuvo el deseo de quedarse con la iglesia. “Yo hice el seminario pero mi deseo nunca fue ser el pastor, es una gran responsabilidad para la cual no estoy preparado, quiero dejar en claro que nunca fui movido por una revancha personal, lo hicimos como padres preocupados por nuestra hija, y porque ya se lo había hablado a él y porque ya tenía antecedentes”.

En ese marco, recordó que junto a su esposa habían sido nombrado para hacerse cargo de la obra de Calilegua, Jujuy, privilegio al que renunció tras conocer lo vivido por su hija. “Si fuese por una sed de poder yo ya tenía el poder de Calilegua, iglesia chica o grande poder al fin, cuando me enteré lo de mi hija, largué todo, si me hubiese movido el poder, le digo a mi hija callate no digas nada y yo sigo tranquilo en Calilegua y no es así”.

La situación del pastor: causas por acoso y manejo desleal de fondos

Comentó que la iglesia que lo sustentaba lo desconoció como misionero por el mal proceder no solo con las mujeres, sino por el manejo desleal de los fondos. “Mientras recibía dinero del compañerismo también recibía dinero por otro lado, se manejo de manera desleal", sentenció

En consecuencia, perdió todo por lo que había trabajado. “Nunca quise una revancha personal con él, no me alegra que haya perdido todo, pero tiene que entender que son las consecuencias de sus propios actos”.

Aclaraciones

Por último, explicó que se llama ‘líder’ a aquella persona que está al frente de una clase y no porque toman decisiones dentro de la iglesia. “La única autoridad es el pastor ni siquiera el diácono que vendría a ser el segundo del pastor tiene injerencia en las decisiones y en las riendas de la Iglesia”, sostuvo.

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