La otra frontera caliente del narcotráfico

Nacional 02 de diciembre de 2015
Hay más de 40 pasos fronterizos ilegales entre Argentina y Chile que las bandas conocen a la perfección. Los recorren con complicidad de la policía y baqueanos que trabajan para ellos. El plan del nuevo gobierno para combatir este avance
La otra frontera caliente del narcotráfico

Con alarmante frecuencia se reportan importantes operativos en la frontera del norte argentino en los que se incautan sorprendentes cantidades de marihuana y cocaína, que llegan a pesarse por toneladas. Pero, ¿qué pasa con la droga que logra sortear los controles en el río Paraná? ¿Cuál es la siguiente escala para hacer crecer el negocio?

La ruta de la droga en nuestro país no sólo termina en Buenos Aires o en su puerto, sino que el otro objetivo codiciado para las organizaciones criminales es cruzar la frontera con Chile. Mediante un camuflaje artesanal y complicidades, explotan al menos 40 puntos vulnerables.

"Con el tráfico de drogas, Chile tiene un problema que se llama Argentina", comenzó a explicar a Infobae el magíster en defensa, Agustín Dragonetti. En su argumentación, el especialista pide poner especial atención en dos provincias: "Hay 14 pasos fronterizos ilegales en San Juan y 27 pasos en la frontera con Neuquén, que es el punto neurálgico del narcotráfico entre Argentina y Chile". Pero inmediatamente después de estas cifras que ya son preocupantes, Dragonetti advierte: "El delito muta permanentemente y siempre corremos detrás de ellos. Entonces hoy estoy diciendo éstos números que son lo que se saben, pero quizás ya son muchos más".

El avance narco en esta región implica un aceitado conocimiento del territorio por parte de las bandas criminales, sumado al apoyo o la inacción policial y los baqueanos que operan para los traficantes. "En las rutas 22 y 40 tienen muy pocos controles y hay complicidad de los policías argentinos y chilenos. Los controles locales en nuestro país son absolutamente permeables", asegura Dragonetti. Un periodista de La Mañana de Neuquén, Guillermo Elía, hizo ese recorrido y opinó en la misma sintonía: "La 22 y 40 son verdaderas autopistas hacia la frontera. En el largo camino provincial que arranca en los puentes carreteros y concluye en Pino Hachado hubo una constante: los controles brillaron por su ausencia".

A estos vendedores de muerte en cuotas los mueve un negocio fenomenal. En el río Paraná la marihuana se compra a USD 60 y cuando llega a Neuquén ya salta a 600. Luego en la frontera pasa a USD 1300 y, finalmente, para su comercialización en Santiago de Chile se piden USD 2000.

En cuanto al modus operandi de los narcos que ponen la mira en Chile, el magíster en defensa indicó que en esta época del año ocurre el clímax: "Operan preferentemente entre principios de la primavera y el fin del verano. Los pasos que están siempre operativos son los de Neuquén, por donde habitualmente se trafica marihuana, aunque también cocaína de baja calidad porque viene cortada, según indican los registros de los Carabineros de Chile. Los narcos argentinos entran a la frontera, los recogen sus secuaces en el país vecino y los llevan por los pasos que ellos conocen y que son de muy difícil acceso por cuestiones geográficas".

Guillermo Elía detalla que "hay siete pasos habilitados que están abiertos todo el año: Pino Hachado, Icalma, Mamuil Malal, Hua Hum, Carririñe, Samoré y Pichachén".

Fuente: Infobae.com

Te puede interesar