¿Víctima o victimario? La otra cara del “calvario” de Julia

Sociedad 10 de enero de 2016
Martín Altieri, acusado por su ex pareja de ejercer violencia de género, desmintió los hechos y explicó que todas las denuncias fueron archivadas porque no presentó ninguna prueba. “Quiero ver a mis hijos, y saber que están bien”, dijo.
foto martin altieri

Hace unos días, se conoció la historia de Julia Leal, quien denunció ser víctima de violencia de género por parte de su expareja Martín Altieri, quien se desempeña como guardiacárcel.

Lejos de esconderse, Altieri, acompañado por su actual mujer, se acercó a nuestra redacción y dio su propia versión de los hechos, desmintiendo uno a uno los argumentos esbozados por la supuesta damnificada.

 “Lo único que me interesa es el estado de salud de mis hijos”, se apuró en aclarar al iniciar la charla, donde contó, casi al borde del sollozo, que no ve a los niños desde hace casi un año.

Con parsimonia, y ante nuestra solicitud, relató que se trata de un conflicto de larga data, y que no tiene trato con la denunciante desde el año 2013, cuando ella tomó la decisión de abandonar la casa.

Sin ánimos de ahondar en detalles sobre los problemas laborales y económicos que afrontó debido a la conflictiva relación con su ex, se limitó a decir que fue sumariado e incluso debió realizarse estudios psicológicos.

Ante la consulta sobre las innumerables denuncias realizadas por Julia Leal, sostuvo que “existieron” pero fueron archivadas porque no presentó ningún tipo de pruebas, es decir, lesiones, o testigos que convaliden sus dichos.

En ese contexto, explicó que todo inició con el nacimiento de su primer hijo, J.M, circunstancia que motivó su regreso desde España. “La conocí en la despedida que me hicieron mis amigos en un boliche de Tucumán, y producto de esa noche en que nos relacionamos se gestó mi hijo mayor”, comentó.

Sin embargo, detalló que la vida en pareja fue muy difícil ya que ella era muy agresiva y gritaba constantemente. “Estuvimos juntos 4 años”, explicó.

Si bien le restó importancia, contó que tras la separación, Julia falsificó su firma en la obra social, hizo que le dieran de baja en la compañía de teléfono celular, e invitó una cámara Gesell.

En cuanto a las acusaciones de secuestro, tanto de sus hijos como de ella, aclaró, bajo argumentos, la falsedad de los hechos. En primer lugar, se refirió al caso de ella, y dijo que se trató de una especie de “autosecuestro”, hecho que – según dijo – fue corroborado tras el testimonio aportado por un remisero, quien trasladó a la mujer en buen estado durante la jornada.  

Y en cuanto a los menores, explicó que si bien estaban en su compañía, se habían realizado todos los trámites correspondientes que estipula el régimen de visita. “Ella tenía conocimiento de que estábamos en Tucumán, y denunció que los habíamos secuestrado”.

Luego, al momento de recordar cuando visitó la escuela donde asiste su hijo mayor, su voz perdió firmeza, y le brotaron un par de lágrimas: “Las maestras me dijeron que no era normal, que se comportaba como un vegetal”, dijo.

Según relató, el menor de 8 años, tienen bajo peso, y sufre violencia física y psicológica por parte de su ex mujer y sus familiares. “Pesaba 25 kilos la última vez que lo vi”, expresó.

Las frases “Me merezco que me peguen” y “me gusta el dolor”, expresadas por su hijo, calaron hondo. Inmediatamente, exigió la tenencia de los menores, pero la “burocracia”, puso freno a su intención. “Pasó por 5 juzgados y aún no hay dictamen”, dijo. 

Además acotó que pese a que existe una sentencia a su favor, que estipula que tiene derecho a ver a sus hijos una vez al mes, no puede ni siquiera hablar con ellos por impedimento de su madre. “Todos los meses, viajó a Tucumán para cumplir con la manda judicial pero la Sra. Leal no lleva mis hijitos”, dijo.

Según explicó, los niños se visten con ropa “andrajosa” y están mal alimentados. “Yo le pasó 7 mil pesos de mi salario para la manutención, pero ellos no están bien”, expresó.

Ante tan desgarrador relato, la pregunta apuntó al motivo de las constantes difamaciones a su persona. “Yo creo que es para desprestigiarme, y que no pueda tener a los chicos. Ella tuvo dos parejas antes, y les hizo lo mismo”, expresó.

Por último, dijo que no le preocupa lo que digan de su persona, pero sí el bienestar de los chicos. “Yo soy grande, no importa lo que digan de mí, pero a los chicos, necesito defenderlos. Ellos quieren estar conmigo pero no los dejan”, finalizó.

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