Nacional11/05/2025

La propaganda nazi de 1941 que fue hallada en los archivos de la Corte Suprema

Una mudanza en el Museo de la Corte Suprema de Justicia reveló un hallazgo que puede ser histórico: en un conjunto de cajas, los empleados del archivo encontraron material relacionado con el nazismo en Argentina. La documentación data al menos de 1941.

El descubrimiento se produjo en un movimiento de mobiliario porque el máximo tribunal tiene pensado abrir el Museo de la Corte Suprema. Y al abrir unas cajas, los empleados notaron que los documentos versaban sobre las ideas de Adolf Hitler y la posibilidad de que éstas pudieran expandirse en el país. A esa altura, Europa y Asia ya eran territorio de la Segunda Guerra Mundial.

Son 83 cajas que fueron enviadas desde la Embajada de Alemania en Tokio y que llegaron a Argentina en un barco de bandera nipona, en Nan-a-Maru. En ese momento, 1941, la sede diplomática germana en Buenos Aires declaró ese material de uso personal para los representantes alemanes.

Pero tuvieron un problema de aduanas. El Gobierno argentino frenó el intento de que llegaran a la embajada alemana en Buenos Aires porque, en los argumentos de la División de Aduanas y Puertos, los libros que viajaron desde Japón a Argentina podían llegar a afectar la posición de neutralidad que el país había adoptado ante el conflicto bélico de magnitud global.

Intervino la Comisión Especial Investigadora de las Actividades Antiargentina, que funcionaba en la Cámara de Diputados y estaba a cargo del radical Raúl Damonte Taborda, y que seguía las actividades de personas y organizaciones que se consideraban contrarias a la soberanía argentina.

Por eso, Taborda ordenó que Aduanas le diera la información de lo que contenían esas cajas. Cuando abrieron cinco cajas, observaron que había fotos, postales y propaganda nazi pero que encuadraba en las restricciones que el gobierno había fijado. En otras palabras, se consideró que era propaganda antidemocrática, según describió Taborda, y se opuso a que fuera devuelto a la embajada de Alemania.

La sospecha de la Comisión Investigadora era que Alemania había decidido que Buenos Aires fuera el puerto de este tipo de material pronazi para luego ser distribuido en otros países de América Latina. Pero aunque los diputados pidieron el secuestro, el Gobierno argentino se negó y todo tuvo que resolverse en la Justicia.

Así fue como todo recayó en la Corte y esos documentos estuvieron cajoneados hasta que se decidió la mudanza. El Tribunal dispuso la preservación del material histórico, que puede dar algunas respuestas sobre el Holocausto.

Ahora, esos documentos son preservados en una sala especial de Tribunales Federales, con seguridad. El presidente de la Corte, Horacio Rosatti dispuso un relevamiento de las cajas que habían quedado en el olvido.

Con información de Infobae.