La Cuesta del Gallinato, un tesoro escondido en Salta para hacer turismo de aventura
En el corazón del departamento de La Caldera, la Cuesta del Gallinato es uno de esos rincones salteños que pocos conocen pero que sorprende por su belleza y su potencial para actividades al aire libre. Este camino de unos 25 kilómetros conecta con el pueblo de Campo Santo a través de la Ruta Nacional 9 y cautiva con su entorno verde y prácticamente sin intervención moderna.
Sin asfaltar y con un perfil sinuoso, la cuesta es ideal para quienes buscan un contacto directo con la naturaleza y un poco de adrenalina. Es habitual encontrar ciclistas de mountain bike desafiando sus curvas y pendientes, así como grupos de enduro y motocross que aprovechan las dificultades técnicas del terreno. También es elegida para cabalgatas y caminatas, una opción más tranquila para disfrutar de la vegetación y la fauna autóctona que acompaña todo el recorrido.
El camino está consolidado y es transitable para vehículos medianos, siempre con precaución. Entre helechos, enredaderas y aves que vuelan entre las copas de los árboles, el que la visita se sumerge en un ambiente fresco y vibrante, ideal para la fotografía y la observación de aves.
La Cuesta del Gallinato combina naturaleza, historia y cultura regional, ya que durante generaciones fue utilizada como vía de comunicación entre las comunidades del Valle. Para quienes busquen un destino diferente, menos concurrido y con propuestas para todos los gustos, esta cuesta es una excelente alternativa.