Decenas de personas murieron por un incendio durante una fiesta de Año Nuevo en una estación de esquí en Suiza
El arranque del Año Nuevo en Crans-Montana se vio marcado por una tragedia en el bar Le Constellation, donde un incendio en la madrugada de este 1 de enero dejó varios muertos y numerosos heridos, informaron las autoridades sin precisar cifras aún. Las autoridades descartaron la hipótesis de un atentado.
La Policía del cantón de Valais confirmó que el fuego se declaró en este concurrido establecimiento, ubicado en una de las estaciones de esquí más valoradas de Europa. Los servicios de emergencia acudieron al lugar, considerado un epicentro de la fiesta suiza para turistas y residentes, y desplegaron un amplio operativo para atender a las víctimas.
Se desconoce el número exacto de afectados. El comunicado oficial de la Policía señala que “varias personas perdieron la vida y otras resultaron heridas”, sin ofrecer un balance definitivo.
Diferentes medios locales han publicado cifras estimadas: de acuerdo con el diario suizo Blick, un médico presente planteó que el número de muertos “podría estar en docenas”, mientras que Le Nouvelliste citó fuentes que hablan de “alrededor de 40 muertos y 100 heridos”. Estas cifras, sin embargo, no han sido confirmadas y las autoridades continúan verificando la magnitud real del desastre.
Las circunstancias detrás del incendio permanecen sin aclararse por completo. El comunicado de la Policía cantonal de Valais describe que el fuego tiene un “origen indeterminado” y la investigación sigue en curso.
Previamente, el portavoz policial Gaetan Lathion informó a la agencia de noticias AFP sobre una “explosión de origen desconocido” en el local aproximadamente a la 01:30, hora local.
Medios como Blick y Le Nouvelliste recopilaron testimonios de asistentes que sugieren que la detonación pudo haber estado vinculada con el uso de material pirotécnico durante un concierto en el bar, aunque esta hipótesis no ha sido corroborada por las autoridades, que mantienen la reserva sobre el detonante del siniestro.
La movilización fue inmediata tras el inicio del incendio. De acuerdo con la Policía del cantón de Valais, un gran número de policías, bomberos y socorristas se desplazó al sitio para socorrer a las víctimas.
Como parte del operativo de emergencia, la zona quedó completamente cerrada al público, y se instauró una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana. Horas después, ambulancias seguían apostadas en la entrada del bar, cuyas ventanas sorprendían rotas, y la prensa local advertía que el “olor a quemado aún en el aire” era muestra palpable del impacto y la gravedad del incendio.
Los relatos recogidos en la cobertura reconstruyen la atmósfera de pánico y desconcierto.
Un turista estadounidense entrevistado por la AFP relató cómo las personas “corrían y gritaban en la oscuridad”, mientras él filmaba las llamas intensas que envolvieron el local.
Según declaraciones al diario 24 heures, los residentes recordaron que la fiesta en Le Constellation se encontraba en pleno apogeo, animada por música y champán, hasta que la noticia del incendio desató la preocupación general y los sonidos de sirenas rompieron el ambiente festivo.
Otro vecino explicó que, por la coincidencia con los fuegos artificiales de Año Nuevo, inicialmente no comprendieron la gravedad de lo que ocurría, hasta que la presencia de humo reveló la magnitud del drama.
El bar Le Constellation destaca como uno de los establecimientos favoritos de los jóvenes, con capacidad para unas 300 personas en el interior y 40 en la terraza, según la policía y fuentes del resort.
Durante la noche de la tragedia, al menos un centenar de personas se encontraba allí celebrando el paso de año.
Crans-Montana, célebre por su exclusividad y afluencia internacional, se encontraba colmada de turistas y residentes cuando la catástrofe se interpuso, truncando las celebraciones y dejando una cicatriz en la memoria de la estación. /Infobae