Nuevo DNI electrónico y cambios en el pasaporte nacional
El gobierno nacional oficializó la creación de un nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI) electrónico y una serie de modificaciones en el pasaporte argentino, con el objetivo de adecuarlos a los estándares internacionales de seguridad y tecnología.
Las medidas quedaron formalizadas en las disposiciones 54/2026 y 55/2026 que fueron publicadas este jueves en el Boletín Oficial y entrarán en vigencia el 1° de febrero del 2026, de acuerdo a lo establecido en ambos textos.
Desde la Dirección acional del Registro de las Personas (DNRP) explicaron que los cambios responden a la necesidad de cumplir con la normativa de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), en particular la N° 9303/2015/2021, que promueve el uso de nuevas tecnologías y mayores estándares de seguridad en los documentos de identificación y viaje.
El nuevo DNI será una tarjeta de policarbonato multicapa, con grabados láser, impresión por chorro de tinta y un chip sin contacto, lo que permitirá mejorar la durabilidad y la protección de los datos personales. Para ciudadanos argentinos mayores de 14 años, el documento incorporará el escudo nacional, la inscripción “República Argentina – Mercosur. Registro Nacional de las Personas. Ministerio del Interior”, la leyenda “Documento Nacional de Identidad” y una fotografía a color, de frente.
La normativa también confirmó que los ex combatientes de Malvinas conservarán la leyenda que los identifica como “Héroe” o “Heroína de la Guerra de las Islas Malvinas”.
En el caso de los DNI para personas extranjeras, el formato y los elementos serán los mismos que para los ciudadanos argentinos.
En paralelo, el Gobierno definió un nuevo diseño para el pasaporte, que pasará a tener 34 páginas y una hoja de policarbonato personalizada con grabado láser, en línea con los estándares internacionales de seguridad y resistencia física.
Los pasaportes emitidos antes de la entrada en vigencia de la medida seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento, salvo que una futura norma disponga lo contrario.
Durante el período de transición, se continuará utilizando el stock de insumos disponibles, por lo que los pasaportes confeccionados con materiales actuales mantendrán su validez