Jugadores del Real Madrid acusan al argentino Prestianni de racismo contra Vinicius Júnior: “Le dijo ‘mono’ cinco veces”
El duelo de playoffs de la UEFA Champions League entre Benfica y Real Madrid quedó marcado por un escándalo tras la denuncia de Vinícius Júnior, quien aseguró haber recibido un insulto racista por parte del argentino Gianluca Prestianni. La acusación fue respaldada públicamente por Kylian Mbappé, quien afirmó haber escuchado la secuencia en el campo de juego.
El episodio se produjo luego del gol convertido por Vinícius para abrir el marcador en Portugal. Tras el festejo, se generó un cruce con futbolistas del conjunto local y el brasileño denunció ante el árbitro que Prestianni lo llamó “mono”, un insulto racista. La situación derivó en la activación del protocolo antirracismo y una breve interrupción del partido.
Después del encuentro, Mbappé fue contundente ante la prensa. “El número 25 de Benfica, no quiero decir su nombre, no lo merece, empezó a hablar mal. Después se metió la camiseta en la boca para decir que Vini es un ‘mono’ cinco veces. Yo lo escucho. Hay jugadores que lo han escuchado de Benfica también”, declaró el delantero francés.
El atacante del Real Madrid también diferenció la actitud del jugador señalado del resto del club y del público portugués. “Yo he venido a Portugal muchas veces y nunca me ha pasado nada de este tipo. Hay 70.000 personas que no han hecho nada, que únicamente querían apoyar a su equipo”, sostuvo.
Sin embargo, fue tajante respecto a una eventual sanción. “Tengo el máximo respeto para el Benfica y para su entrenador, que es uno de los mejores de la historia. Pero este jugador para mí no merece jugar más la Champions. Es una cosa maravillosa jugar la mejor competición”, afirmó.
En la misma línea, Mbappé pidió “dar el mejor ejemplo a los jóvenes” y advirtió: “Si dejamos pasar este tipo de cosas, todos los valores del fútbol no valen para nada. Hay que hacer algo”.
Desde el club portugués niegan la acusación, mientras se espera una eventual decisión disciplinaria por parte de la UEFA. El caso vuelve a instalar el debate sobre el racismo en el fútbol europeo y la efectividad de los protocolos vigentes.