El Colegio Divina Misericordia dió su versión de los hechos

Sociedad 03 de noviembre de 2016
Tras la denuncia de la madre de una adolescente que manifestaba que su hija insulino-dependiente no había sido auxiliada de manera correcta por el docente a cargo, el representante legal de la institución, Pablo Pereyra, dialogó con InformateSalta para explicar cuál fue la situación.

Ayer por la mañana, la madre de una joven de 13 años en diálogo con InformateSalta denunció que una docente del Colegio Divina Misericordia había puesto en riesgo la vida de su hija tras no dejarla salir al baño ante su pedido. Tras los acontecimientos, el representante legal de la institución, Pablo Pereyra desmintió que la situación haya revestido la gravedad descripta por la mujer.

La nena se fue caminando, la retiró la mamá, no se fue descompensada ni en silla de ruedas ni se la sacó en camilla, incluso se fue a la casa. En el auto de la mamá fue que vomitó pero después se la llevó a bañar y fue ahí cuando se descompensó, la llevó a la clínica y de ahí quedó internada” aseguró Pereyra a InformateSalta.

En cuanto al accionar de la docente, el representante legal del Colegio Divina Misericordia, indicó que la misma no tenía conocimiento de la enfermedad de la alumna y que si se mira dentro del contexto correcto, la reacción de la profesora es totalmente comprensible. “Lo que faltaba para que terminara la clase eran 5 o 10 minutos. Como solemos hacer muchos profes le pidió que esperara unos minutos para salir. El profe sabe leer cuando es una necesidad inmediata pero la conjunción que los alumnos estaban hablando hizo que decidiera eso. No es que la quiera justificar pero es algo que puede pasar en cualquier aula del mundo. Hay otros colegios que no les permiten salir a los alumnos en horas de clases”.

De acuerdo a lo explicado a InformateSalta la adolescente no le habría indicado claramente su condición de insulino-dependiente y su descompostura a la docente a cargo por eso la negativa de la misma al permiso. “El error en este caso es que la profesora no tenía notificada la situación de salud de la alumna. Sí el preceptor que tenía en su poder el aparatito que le habían dejado para medir la glucemia” sostuvo Pablo Pereyra.

Sin embargo, al salir del recreo la alumna se dirigió al baño con una compañera y expresó sentirse descompuesta, por lo que, el colegio se comunicó con su madre que acudió a retirarla. “Se han tomado las medidas necesarias para que la alumna esté bien, es más no se llamó al seguro porque la madre estuvo inmediatamente en el lugar”.

Producto del episodio sucedido ayer, el Colegio Divina Misericordia mantuvo esta mañana una reunión con los directivos, la docente involucrada y la supervisora de núcleo. En consecuencia se labrará un acta estableciendo todo lo que sucedió para dejarlo asentado y se trabajó sobre la idea de afinar los protocolos de asistencia hacia los alumnos con algún precedente médico. “Tal vez tengamos que ajustar clavijas. Nos sirve para reajustar los protocolos incluso imitar a otros colegios que tienen pegado en los cursos cómo reaccionar con un caso de insulino-dependiente. Ésta situación generan alertas” indicó el representante legal, Pablo Pereyra.

Finalmente, la institución aseguró que el colegio se caracteriza por la inclusión. “Tenemos chicos en sillas de ruedas, con problemas para caminar, con algunas capacidad diferente y en todas las reuniones se les comenta estos casos a los profes.”

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