Empresa de viviendas habría estafado a 27 familias y a sus empleados en Orán

Reclamo 14 de agosto de 2019
Se trata de la empresa Socco Groups cuya sucursal habría desaparecido de la ciudad oranense. Un ex empleado indicó que seguiría funcionando con su casa central en Tartagal.  Los empleados perjudicados se solidarizaron con las familias estafadas en al menos $10 mil cada una.
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Según relata Radio A Orán, Socco Inmobiliaria o Socco Groups es una empresa que acaparó en los últimos meses las redes sociales y grupos de ventas en Orán, ofreciendo casas pre fabricadas con facilidad de pago, e incluso buscando personal para sus oficinas que se abrirían en Orán.

El panorama parecía el de una empresa responsable que llegaría al norte para brindar un nuevo servicio y de paso, ser una nueva y buena fuente laboral. Pero las expectativas cayeron a los pocos meses, cuando al menos 27 vecinos se habrían visto estafados tras haber entregado una seña de dinero por una casa que hasta el momento no recibieron. Por su parte, los empleados de la oficina se habrían topado con que la misma desapareció de la noche a la mañana, dejándolos sin trabajo y sin el pago de sueldos. 

En tal sentido Radio A, mantuvo diálogo con un ex empleados de la empresa, quien dijo:  “La empresa era exclusivamente inmobiliaria, por lo que, era difícil incorporar una buena cartera clientes. Entonces comenzamos a trabajar con Socco Groups que tenía más opciones de venta, una de ellas eran las casas pre fabricadas, lo cual atrajo más a la gente y se acercaron muchos interesados en esta propuesta. La oficia funcionó en calle San Martin 120, local 3, de la Galería El Abasto (Orán)”.

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“Socco vendía casas pre fabricadas estilo cabañas, o las clásicas. Los clientes entregaban una seña de 5 mil pesos para traer la casa hasta Orán, y luego se entregaba otros $5 mil para el armado. Se pagaba en la oficina de calle San Martin donde se les entregaba un simple recibo sin membrete. Al día siguiente, nosotros depositábamos ese dinero en la cuenta del dueño, ya sea por Mercado Pago o por Santander Río. En la ciudad, son 27 las personas que dieron ese anticipo y no recibieron la casa, solo una familia de B° Libertad logró tener la vivienda y otra de Pichanal” contó un ex empleado.

A cerca del contacto con los propietarios de la empresa y los contratos laborales, explicó: “Al principio vino el dueño para hacer las entrevistas, tomó a tres personas, y luego puso un encargado oriundo de Tartagal, donde está la sede central. Al poco tiempo fue despedido sin motivo, ese era el modo de trabajo que tenía el propietario, cualquier día te dejaba sin trabajo. Y así pasaron varios encargados en estos meses. El dueño se llama Facundo Daniel Córdoba, vive en Córdoba, pero nació y tiene domicilio en Tartagal, donde está la empresa actualmente. Es decir, la empresa existe, de hecho abrió nuevas sucursales en otras ciudades, pero la de Orán no está más. Los últimos empleados nunca fueron avisados de que se levantaría la oficina” relató.

“Cuando empezaron a pasar los meses luego de las primeras señas de dinero que recibimos, y viendo que la empresa no mandaba las casas, la gente iba a la oficina a preguntar y no sabíamos qué responder. Los derivábamos a Tartagal donde está la empresa central, pero nadie contestaba. Entonces viendo que había irregularidades, yo decidí dejar de trabajar" agregó indicando que quedaron dos chicos más trabajando, quienes una mañana habrían ido a trabajar como todos los días y se toparon con que la oficina no estaba más, quedando también sin respuestas por el pago de su trabajo. “Todos trabajamos gratis” se lamentó.

“Luego de unos días nos acercamos a la oficina y vimos que había un cartel con un número inexistente que se brindaba a los clientes que quisieran hacer consultas. Entonces con ayuda de la gente del local cambiamos el cartel y pusimos el numero correcto de la oficina de Tartagal porque nos parecía injusto que se siga engañando a la gente así” aclaró.

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Además, los ex trabajadores habrían tenido contacto con algunas de las familias oranenses que entregaron dinero, quienes le expresaron que si el dueño no les respondía, iniciarían acciones legales contra Socco, pero desconoce si algún caso ya realizó la correspondiente denuncia judicial.

Finalmente, el empleado y en voz de sus compañeros pidió  disculpas por haber dado la cara: “Queremos pedirles disculpas a las personas que fueron a la oficina, porque dimos la cara por la empresa y les vendimos productos sin saber todo lo que ocurriría después. Lamentamos muchísimo que la empresa se haya ido así, sin justificación alguna, de hecho nosotros también salimos perjudicados. Lo que está en nuestras manos es brindarles los contactos que tenemos en Tartagal, pero más allá de eso no, porque toda la documentación y dinero giró directamente para allá”.

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