El aislamiento social puso en una situación crítica a comedores comunitarios

Sociedad 27 de marzo de 2020
Las restricciones para circular por el Coronavirus provocaron que estos lugares reciban cada vez menos donaciones. Algunos, optaron por cerrar sus puertas y los que pueden, siguen atendiendo por la ventana.
comedores comunitarios
Uno de los comedores afectados por la crisis sanitaria

Los comedores comunitarios están pasando por una difícil situación por la falta de donaciones, muchas de ellas producto del aislamiento social obligatorio establecido por el gobierno nacional para evitar la propagación del Coronavirus. En un informe realizado por diario El Tribuno, se detalla que muchos decidieron cerrar sus puertas o dan de comer por la ventana.

Entre los que la siguen peleando está el Comedor por una Sonrisa, que está a cargo de Cristina Mamaní, que pasó de atender a 200 niños a 60, que no pueden asistir al comedor pero reciben una vianda que les entregan por la ventana. Es casi como un servicio de comida rápida. Los niños llegan, se acercan a la ventana, les llenan su tupper y se retiran.

"Estamos acorralados en todo sentido. Estamos trabajando, con las mamis del barrio manteniendo las recomendaciones de higiene: con barbijo y guantes. El comedor no abastece a más personas por la escasez de alimentos”, contó a ese medio Cristina.

Por ahora, rendirse no está en sus planes. Ella no quiere bajar los brazos pero sabe que, si la situación se agrava, es muy probable que lo tenga que hacer. "Hoy le tengo que decir a muchos que no les puedo dar un plato de comida. Yo pedía en Cofruthos y hoy no lo puedo hacer", detalló.

En tanto, Julia Figueroa, del merendero "Corazoncito feliz", tuvo que cerrar sus puertas por la crisis sanitaria. Ya no está atendiendo por falta de insumos. "Ya di lo poco que me quedaba, lo fraccioné y se lo di a cada familia esta semana. Ya no me queda más mercadería para seguir, desde Desarrollo Social nos dijeron que nos iban a dar mercadería, pero no nos dieron nada, así que se suspendió el merendero", expresó.

En diciembre, le habían llevado provisiones para que pueda abrir sus puertas durante el verano, así que la semana pasada, donó lo último que le quedaba. "En el último tiempo, se han ido aumentando chicos, porque algunos merenderos de la zona habían cerrados. Tenía 32 para la merienda", detalló.

Judith Banda está al frente del comedor Mamis en Acción. Esta semana tuvo que paralizar el comedor por falta de verduras. "Como íbamos a buscar al Cofruthos y ahora le están vendiendo solo a los comercios, no se está pudiendo abrir el comedor que abastecía a muchas personas del barrio. Las chicas me dijeron que iban a seguir viniendo para cocinar, pero no se pudo seguir", relató.

Día a día, pasaban casi 300 chicos a los que se les daba el almuerzo en Ampliación 20 de Junio. Las mamás del barrio están preocupadas porque la economía en sus familias también está complicada. Ellas trabajan en negro y lo que pueden obtener es día a día.

El comedor funcionó hasta el jueves de la semana pasada. "Teníamos donaciones particulares. Las madres tenemos un grupo de WhatsApp y nos preguntan si vamos a dar comida. Estamos con la esperanza de que se pueda solucionar todo esto y salir adelante", finalizó.

 

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