“Guantes enjabonados”, la creativa idea de un médico salteño para combatir el Coronavirus

Salud 03 de abril de 2020
El otorrinolaringólogo Federico Cornejo difundió un video a través del cual plantea una técnica que sería muy efectiva para matar el virus y evitar su propagación de una forma sencilla y económica. La explicación, en esta nota.
guantes enjabonados

El Coronavirus desató una terrible pandemia en el mundo entero, pasan los meses y especialistas todavía no logran frenar su propagación. Pese a ello, la idea de un médico salteño podría ser muy efectiva para combatirlo.

Federico Cornejo, es otorrinolaringólogo y a través de un video que se hizo viral explica una técnica sencilla, económica y de fácil implementación que busca frenar la propagación del virus.

Su punto de partida fue entender que este “enemigo invisible” ingresa por las manos y queda vivo en los objetos y superficies que toca cualquier persona contagiada y es por eso que la clave está en cubrirlas.

“Hasta ahora sabemos que el lavado de manos, el jabón lo desactiva a este virus, le rompe su membrana lipídica y así pierde la capacidad de infectarnos, pero nosotros no podemos lavarnos las manos en cada esquina por donde vamos transitando, entonces, lo que pensé es como hacer para tener nuestras manos permanentemente con jabón”, explicó.

En este sentido, detalló que compró un guante de tela en una ferretería y lo impregnó en una solución jabonosa, que puede prepararse con agua y detergente o agua y jabón. “Primero ponernos un guante de látex para no estar todo el tiempo con las manos húmedas, y sobre él el guante impregnado con agua y detergente. De esta manera, acabamos de convertir un guante simple en un guante químico”, indicó.

El profesional de la salud detalló que así cada persona que toque un objeto contaminado no solo logrará descontaminarlo, sino que el germen que quede en sus manos morirá, impidiendo que se continúe diseminando.

“Creo que puede tener un impacto muy significativo en la propagación de esta enfermedad tan terrible. Es una idea que se puede hacer también con una media de algodón y pasa a tener el mismo efecto”, consideró.

Para él, la misma idea podría aplicarse para fabricar un barbijo casero. “Cada uno con un pedazo de tela, de un repasador, pude recortar un rectángulo, ponerle cuatro piolines en las puntas y hacerse un barbijo y ese barbijo mojado, con el producto, ponérselo hasta la altura de la nariz y circular con ese barbijo. Toda la saliva que uno va escupiendo mientras habla, caería en la tela impregnada y el virus quedaría ahí muerto, perdiendo su capacidad de seguir contagiando”.

Asimismo, pidió a las autoridades tener en cuenta su idea y evaluarla con el grupo de especialistas con los que cuenta a diario. “Que se fijen si tiene algún error, no tengo problemas en retractarme”.

Finalmente, subrayó que “en cuestión de horas podemos tener un ejército de ciudadanos atacándolo al virus y no esperando que llegue a nosotros sin hacer nada. Esto puede ser un arma, creo que muy potente contra el virus, más potente que un fusil y más barata e inofensiva que una pistola de agua”.

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