Matricidio caníbal: mató a su madre, la cortó en pedazos y se la comió

Internacionales 23 de abril de 2021
canibal

España no sale de su asombro, con una historia que mezcla el matricidio con el canibalismo.

El país está estremecido por la historia de ’Alberto S. G.’, un joven que no ha perdido cierta naturalidad al contar las aberraciones que ha protagonizado.

“Ella me hacía la vida imposible”, cuenta y nadie da crédito a lo sucedido en un hogar de Madrid.

Ahora, se desarrolla el juicio por asesinato. Un asesinato de un hijo a su madre, que incluye descuartizamiento e ingesta posterior de los restos.

Los agentes siguen asombrados, porque Alberto confesó sin descuidar detalles los hechos.

Algunos medios lo llaman ‘el caníbal de Ventas’.

"Mamá está muerta"

Ocurrió en febrero de 2019. Policías llegaron a una casa del barrio Las Ventas, en Madrid. Hubo un llamado de emergencia de una vieja amiga de la señora, a quien no vivía desde hace muchos días.

Los oficiales pidieron, con amabilidad, que saliera la mamá de Alberto. El muchacho, de 26 años en ese momento, negó el pedido respondiendo: “mamá está muerta”, dijo, según publica El Tiempo.

Alberto jamás intentó huir. Y los policías descubrieron una escena macabra. Era 20 de abril de 2019.

Recipientes sellados

Lo que quedaba del cuerpo de la mujer, estaba sobre la cama de uno de los cuartos. Tanto en la cocina como en las otras habitaciones había recipientes sellados con fragmentos del cadáver.

Alberto tenía, además, una gran cantidad de tupers con carne de su madre, en uno de ellos, estaba el corazón de su madre. 

Alberto les dijo a los oficiales que separó de ese modo el cadáver con el fin de consumirlo de forma paulatina. De hecho, en ocasiones compartía la tenebrosa merienda con su perro.

Otros rincones de la residencia estaban cubiertos de sangre y había leves señales de pelea.

Alberto les dijo a los oficiales que separó de ese modo el cadáver con el fin de consumirlo de forma paulatina. De hecho, en ocasiones compartía la tenebrosa merienda con su perro.

La vida imposible

Cuando Alberto fue detenido, después de la respectiva inspección oficial a esa casa de los horrores, contó que estranguló a su madre a finales de enero de ese año, mientras ella preparaba el desayuno. Relató, sin mucho titubeo, que se acercó por la espalda de la mujer y la asfixió en cuestión de instantes.

Tras ello comenzó su actividad caníbal.

El 23 de febrero de 2019, Alberto estaba, oficialmente, bajo custodia policial por asesinato. El barrio Las Ventas se alertó luego de conocer que uno de los jóvenes del vecindario había asesinado y devorado a su propia madre.

Desde ese día y hasta este 20 de abril, Alberto relató los procedimientos utilizados tanto para el asesinato como para el descuartizamiento. Además, dio a conocer, mediante su abogada asignada, las presuntas razones que lo llevaron a cometer el atroz crimen.
Voces en la cabeza

En los momentos posteriores a su captura Alberto les contó varias cosas a los oficiales.

Fue enfático en las características de las herramientas utilizadas y en los métodos de corte del cadáver. Indicó, además, que solía pelear con su madre.

Durante la investigación se conocieron otros detalles. Por ejemplo, se supo que Alberto frecuentaba un expendio de drogas para consumir hachís y otros alucinógenos. Más adelante, según el seguimiento a la salud mental del asesino, él tuvo una suerte de shock y olvidó por completo varios de los detalles narrados en el momento de su captura.

De hecho, acusó a unas voces en su cabeza de llevarlo a cometer el delito.


El juicio

‘El caníbal de Ventas’ permaneció en custodia hasta que este 20 de abril, más de dos años después de su detención, se reanudó el juicio en su contra.

Testificaron los oficiales vinculados al caso y otros especialistas que visitaron la casa de Alberto. Ellos dieron a conocer que, tras la primera inspección policial, hallaron otros restos en distintas partes de la residencia. Había, por ejemplo, vestigios de manos en el cuarto, un diafragma en una olla y trozos de muslo en bolsas de plástico.

Uno de los policías aseguró que, tras la detención, la preocupación esencial de Alberto era su perro. Incluso el paradero y la custodia del canino fue uno de los temas tratados durante la comparecencia.

Estos susurros etéreos le decían, entre otras cosas, que acabarían con su vida. Además, le advertían que era él quien debía asesinar para salvar su pellejo.

Tras ello se hizo un minucioso recuento de su juventud en busca de respuestas.


Intemperie

Se supo que Alberto empezó a escuchar las voces a los 15 años cuando, debido a una insuficiencia urinaria, sufría burlas por parte de sus compañeros de escuela. La inactividad académica y laboral lo llevaron a una vida en la calle. Él, incluso, tenía una orden de alejamiento de casa de su madre, sin embargo, ella solía recibirlo para que no durmiera a la intemperie.

El hermano de Alberto indicó que en muchas ocasiones intentó ayudarlo con su problema con los alucinógenos, sin embargo, todo esfuerzo fue infructuoso.

Vale resaltar que una de las peticiones judiciales es que Alberto indemnice con 90 mil euros (casi 400 millones de pesos colombianos) a su hermano por el daño psicológico.

Para ‘el caníbal de Ventas’, en suma, se piden 15 años de cárcel por homicidio agravado y 5 meses por profanación de un cadáver. El juicio, sigue. /MDZOL

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