Impactante: el dato que muestra el derrumbe económico de la clase media

Economía 05 de octubre de 2021
motos

El retroceso del poder adquisitivo de los argentinos se refleja en sus cambios en los hábitos de consumo. El tipo de bienes que compra es un buen termómetro para medir la evolución de su situación económica. Un fenómeno que está sucediendo en estos meses es un buen ejemplo para analizar este tema.

El cambio que está sufriendo el mercado automotor, en los últimos años, no es menor. Hasta no hace muchos tiempo, las ventas de 0km estaban dominadas por vehículos chicos y medianos. 

Diez años atrás, los modelos que lideraban el mercado era el Volkswagen Gol, el Chevrolet Classic, el Renault Sandero o el Peugeot 207. Son autos que, por su segmento, tenían un precio accesible para muchos consumidores. Así lo reflejó MDZ en un artículo de hace unos meses.

Como contraposición, este año, el perfil del mercado apunta más a modelos como las pickups que se producen en el país y que, en valores relativos, duplican o más el precio de aquellos autos chicos. La Toyota Hilux es el caso más emblemático, junto a la Volkswagen Amarok y la Ford Ranger. La falta de disponibilidad de unidades hace, muchas veces, que estos modelos no logren mayores ventas. Hay una demanda insatisfecha.

En el comparativo con una década atrás, está claro que el consumo se volcó hacia vehículos más caros. El resultado de esto es que el volumen de operaciones sea menor. Hoy se están comercializando la mitad de los 0km que años atrás. Otro dato sugestivo de este cambio de consumo es el desplazamiento de autos chicos de la oferta de modelos. Las marcas están dejando de apostar a este tipo de vehículos, por distintos factores. Esto hace que el consumidor tenga menos opciones.

El Nissan March y el Ford Ka se dejaron de comercializar, pero hay otros referentes del segmento, como el Renault Kwid, el Chevrolet Onix o el Toyota Etios que llegan al país por problemas en Brasil, donde se produce. Otros, como Fiat Mobi, también tienen menos peso. En algunos casos, por decisiones estratégicas de las marcas que buscan vehículos que le dejan mayor rentabilidad. No hay dólares para importar todo lo deseado.

En este contexto, el dato que suma un nuevo elemento al cambio de hábitos de consumo, hacia productos más accesibles es el crecimiento de las ventas de motos. Si se mantiene la actual tendencia, este año podría ser el primero en que se vendan, en la Argentina, más unidades de motos que de autos. Históricamente, la ventaja de los “cuatro ruedas” era marcada.

Ambos segmentos apuntan a un mercado de 380.000 unidades. El final es incierto, pero las cámaras de que producen e importan estos vehículos no descartan que se produzca este hecho inédito.

Se basan en que las motos están mostrando un crecimiento en las ventas en los últimos meses mientras que la de los autos están estancadas, lo que supone que en el último trimestre la ventaja favorecerá a los primeros. En esto ayuda que la disponibilidad de motos, con gran participación de los productos nacionales, es mayor a la de los autos, en su mayoría importados. La falta de dólares es determinante.

Más allá de esto, la tendencia es clara. Que se vendan igual cantidad de motos o más que autos, cambia el perfil del consumo histórico en estos medios de transporte. A esto se suma lo ya mencionado sobre un mercado de autos que se achica, donde los modelos más vendidos son de alto precio.

La fuerte presencia de las ventas de motos, en relación a la de los autos, se percibe en países de economías de bajos ingresos, mientras que los mercados de mayor poder adquisitivo, la población accede a la compra de autos.

Más si se tiene en cuenta que las motos que se venden no son de los segmentos más caros, lo que mostraría un perfil más exclusivo. Se trata de productos que parten de $95.000 hasta $150.000. Los autos más accesibles están por arriba de $1.500.000.

Es cierto que otros elementos, como nuevas tendencias de consumo o la elección de un vehículo más ágil para el tránsito urbano, pueden estar influyendo, no parece ser la causa dominante de este giro. Otro elemento a tener en cuenta es que las motos se venden con planes de financiación de hasta 30 meses, como un televisor o una heladera.

Los altos precios de los autos, sus elevados costos de mantenimiento, y una sociedad que vive en crisis económica permanente, golpeada por la inflación, hace que un 0km se accesible sólo para poca gente con un nivel de ingresos altos.

Quienes no pueden llegar a comprar esos vehículos, se deben conformar con apostar a un auto usado o, como muestra la realidad, a la compra de una moto, como medio de transporte. 

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