Conmoción por la prematura muerte de la actriz argentina Julieta Vallina

Medios 14 de junio de 2022
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Julieta Vallina fue una actriz intensa, sensible, que transitaba por el teatro alternativo, comercial u oficial con una reconocida capacidad interpretativa. Solía, además, participar de algunos procesos de investigación con diferentes creadores.

Murió este lunes por la noche en Buenos Aires, víctima de una enfermedad terminal. Tenía 50 años y una hija con el actor Guillermo Arengo.

La noticia resulta sumamente sorpresiva. Hasta hace pocas semanas podía vérsela en Lo escucho, bajo la dirección de Carlos Olivieri, en el teatro Metropolitan Sura, donde compartía cartel con Jorge Suárez y Gabriel ‘Puma’ Goity. Como en todos los espectáculos de los que formaba parte, lo hacía con un destacado histrionismo.

Julieta había nacido en La Plata y, desde muy joven, se sintió atraída por la actividad artística. Sin duda la influencia de su padre, Carlos Vallina, reconocido cineasta, crítico y docente de la Universidad Nacional de la Plata, influyó en su vocación. Y sobre todo un universo teatral platense que, en los años 80, renació con fuerza después de atravesar la dictadura militar. Por entonces la ciudad fue muy castigada y no sólo a nivel artístico. Años después ella reconoció que algo del teatro la atraía, le gustaba hacer imitaciones y sentía una profunda admiración por las creaciones de Niní Marshall.

Julieta hizo sus primeras experiencias junto a un director que, entonces, fue muy destacado por sus trabajos de investigación, no solo sólo a nivel actoral sino también espacial: Quico García. Con él se desempeñó en un espectáculo emblemático, Maluco, en el viejo teatro Princesa.

Sus primeros pasos en el arte se dieron dentro del campo del dibujo y la pintura. Cursó la carrera de artes visuales en la UNLP y a la par en la Escuela de Teatro de su ciudad natal donde egresó de la carrera de Formación Actoral y Magisterio Teatral.

Llegó a Buenos Aires y se instaló en la localidad de Tigre porque entonces trabajaba como titiritera, actriz y, a veces, bailarina en el Parque de la Costa, una tarea que al comienzo no le gustaba mucho citar pero de la cual, después, se sintió orgullosa. En ese espacio tomó un mayor contacto con la actividad artística y eso le posibilitó afianzarse como actriz y animarse a ingresar al campo profesional de Buenos Aires.

Su primera experiencia porteña fue junto al grupo El Periférico de Objetos en Monteverdi, método bélico. Ese trabajo no solo le posibilitó ingresar a una de las compañías más destacas en su momento en la Argentina sino, a la vez, realizar giras participando de diversos festivales internacionales.

Desde entonces su carrera tuvo un ascenso notable. Trabajó bajo las órdenes de directores como Daniel Veronese (Mujeres soñaron caballos, Un hombre que se ahoga, Espía a una mujer que se mata, El comité de Dios), José María Muscari (Electra Shok, Fetiche, Belleza cruda), Luciano Suardi (Raíces, Tres hermanas, El pan de la locura, El reñidero), Javier Daulte (4D Óptico, Macbeth, Los vecinos de arriba), Mariano Pensotti (Cuando vuelva a casa voy a ser otro, El pasado es un animal grotesco), Mariana Obersztern (Inspiratio), Ana Alvarado (Bálsamo), Manuel González Gil (Como el culo).

En televisión se la pudo ver en proyectos como Vidas robadas, El donante, Loco por vos (Telefé), o Tiempos compulsivos, La fragilidad de los cuerpos, Quiero vivir a tu lado, Tu parte del trato (El Trece). Participó también de la serie web Según Roxi, una creación de una compañera teatral platense, Azul Lombardía. También fue parte del elenco de Santa Evita, que pronto se emitirá por Star+.

En cine Julieta Vallina debutó en 2006 en El custodio, película de Rodrigo Moreno y a ella le siguieron, entre otras: Vaquero de Juan Minujín, El muerto cuenta su historia, de Fabián Forte; Aterrados, de Demián Rugna; La flor, de Mariano Llinás; El Potro, lo mejor del amor, de Lorena Muñoz, entre otras.

La pandemia no resultó un impedimento para que Vallina siguiera produciendo. Continuó dando clases de actuación, una labor que si bien en un comienzo no estaba dispuesta a realizar, poco a poco fue desarrollando con profundo interés. Además dirigió por streaming experiencias como Indagaciones sobre el amor y participó de Manual de supervivencia, una serie protagonizada por Esteban Bigliardi y Dolores Fonzi que pudo verse por MoviStar Play. La filmación la realizaba cada actor en su propia casa.

En diversas oportunidades fue nominada a los premios ACE, Florencio Sánchez, Teatro del Mundo y Clarín.

Julieta Vallina mantuvo siempre un perfil muy bajo. En los escenarios demostraba su arte y siempre con una entrega que provocaba una profunda admiración entre los espectadores y los críticos. Una referente importante de su generación que extrañaremos mucho. Una mujer que, en tanto actriz, supo ponerle el cuerpo a cada personaje que recreaba y siempre lo hizo con mucha sabiduría. /La Nacion

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