Romero dice que acata la Justicia pero apela todos los fallos

Justicia 15 de noviembre de 2011
A un año de brindar el mismo mensaje a través del mismo medio, el programa televisivo Cara a Cara, el senador nacional y ex gobernador, Juan Carlos Romero, confirmó que no se presentará ante la Justicia para responder las acusaciones en su contra. Tal cual lo explicó hace un año, Romero negó que se esté amparando en sus fueros, sin embargo, no se presentó a declarar en ninguna de las siete causas penales seguidas en su contra.

Si, en cambio, volvió a renovar una supuesta teoría conspirativa, en la que los protagonistas principales serían el gobernador, Juan Manuel Urtubey y el Procurador General de la Provincia, Pablo López Viñals.

El senador acusó al procurador y sus fiscales de dilatar las causas penales por el escándalo de las apropiación de tierras, pero nada dijo de las apelaciones que presentó en los últimos días en las causas que se tramitan en la ciudad judicial, por lo que no se entiende por qué razón formuló dichos planteos, los que no sólo desvían la atención judicial, sino que ponen en compromiso a los jueces de la Corte, quienes ahora deberán decidir si le corresponden los privilegios que demanda.

El ex gobernador está acusado de la apropiación de propiedades que eran del Estado Provincial, como las 90 hectáreas de La Ciénaga, y que terminaron en propiedad de su familia, por lo que está acusado de delitos que van desde incumplimiento de los deberes de funcionario, peculado, negociaciones incompatibles, uso ilegal de datos reservados hasta asociación ilícita.

La estrategia

Frente a estas denuncias, la estrategia de Romero se basa en evitar la indagatoria judicial, razón por la cual con la ayuda de algunos jueces, consiguió que las causas que lo involucran sean tratados como un proceso de información sumaria, mecanismo sólo reservado para legisladores provinciales y que no prevé la declaración indagatoria.

Los jueces de Instrucción Formal 1, 4 y 7, Martín Pérez, Antonio Pastrana y Raúl Sosa Vallejos, dispusieron para las causas contra Romero, la modalidad de la información sumaria, reglada en el artículo 185 del Código Procesal Penal.

En setiembre pasado, sin embargo, un fallo adverso inesperado por Romero cambió el esquema. Resulta que ante la apelación de los fiscales, esos mismos a los que Romero volvió a fustigar en su reciente salida pública, los jueces de la Sala I de la Cámara de Acusación, Raúl Román y Julio Pancio, se revocó la postura de los jueces de Primera Instancia y se dispuso que el ex gobernador sea citado a prestar declaración indagatoria.

Artículo peligroso

Ante este imprevisto, Romero, lejos de aceptar las disposiciones de la Justicia y presentarse a declarar, aún sin decir nada o abstenerse, decidió apelar ese fallo y para ello se vio obligado a buscar la protección de la Corte, donde espera una respuesta favorable

Pero por qué razón Romero teme a la indagatoria: ¿Por qué no sabe cómo explicar el destino de las tierras? ¿Por qué considera que lo que Urtubey quiere es su condena mediática? ¿Por qué no quiere pasar por ese mal trago?

En realidad, Romero lo que busca evitar es la aplicación del artículo 296 del actual Código Procesal Penal, que dice lo siguiente: "No podrá ordenarse el procesamiento, bajo pena de nulidad, sin habérsele recibido indagatoria al imputado, o sin que conste su negativa a declarar".

Romero sabe que con el solo hecho de presentarse y sentarse frente a un juez, deja abierta la posibilidad de ser procesado y llevado a juicio oral y público, convirtiéndose en el primer gobernador que es llevado a tribunales para rendir cuenta sobre sus actos de gobierno. Obviamente, el hoy senador nacional no busca ese lugar en la historia.

De esta manera queda claro que Romero jamás aceptará que la Justicia oficialice su rol como imputado, mucho menos ahora que frente a la reforma del Código Procesal Penal, los fiscales tendrán mayores facultades en el proceso de la investigación penal. Por esto, tal vez el diputado Javier David, reprochó por sí y en nombre de su padre en la política, los poderes delegados de ahora en más en los fiscales y la Procuración.

Continuidad

Por otra parte, Romero enfrenta otro flanco en su estrategia principal: seguir siendo senador nacional. Y en ese sentido, el panorama es menos favorable que los jueces que fallan a su favor en la ciudad judicial, pues necesita del voto de la gente, caudal que debe ganarse en la calle o bien acordar con el gobermador Urtubey.

Si lo busca en la calle, el reciente fracaso electoral de su delfín, Javier David, refleja que la cuestión no le será tan fácil.

La segunda opción es mucho más complicada, ya que un acuerdo con el actual gobernador le exigiría llevar algo a la negociación. Romero sabe que podrá dilatar las causas penales en su contra, pero a la par debe conservar sus fueros de senador.

Fuente: Nuevo Diario de Salta

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