La propuesta de López Herrera fue una maniobra política

Justicia 21 de septiembre de 2011
En círculos judiciales generó asombro la publicación del diario El Tribuno en una pretendida defensa de la independencia judicial al cuestionar la supuesta intervención del gobernador Juan Manuel Urtubey para el retiro del pliego del abogado Edgardo López Herrera, postulado para el cargo del Juez Federal N° 1 de Salta.

Recuerdan en el ámbito de Justicia Federal que Leonardo Bavio estuvo varias veces ternado para cubrir vacantes en la justicia federal y nunca fue designado precisamente por su bajo perfil de funcionario de carrera judicial.

El juez subrogante y firme candidato a cubrir esa vacante, estuvo a punto de ser designado hace unos meses, cuando sorpresivamente su pliego fue cambiado por el de López Herrera, en una operación que se atribuye a los legisladores de la provincia de Jujuy, en sintonía con los senadores nacionales por Salta Sonia Escudero y Juan Carlos Romero.

Los jujeños, cercanos al gobierno nacional, gestionaron la designación apoyada desde las sombras por los senadores salteños, precisamente para evitar que se nombre a Julio Leonardo Bavio, reconocido en el ámbito judicial por su independencia y su brillante carrera en la justicia federal y provincial.

Tal es así, que el actual juez subrogante Bavio tuvo una actuación destacada en la lucha contra el narcotráfico, habiendo promovido con sus fallos la discusión sobre la necesidad de la radarización de la frontera norte del país, lo que fue receptado por la Cámara Federal de Salta y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

También es reconocido por su fuerte reclamo al gobierno nacional para el alojamiento digno de los presos federales y el amparo otorgado para evitar la suba indiscriminada en la tarifa del gas.

Es por ello que causó sorpresa la defensa mediática del medio gráfico de Juan Carlos Romero, quien no se caracterizó por preservar a la justicia de los designios del poder político. Se recuerda el caso del Juez Federal Medina, que era apoderado del Partido Justicialista presidido por Romero, cuyo pliego fue aprobado en una sesión nocturna del Senado de la Nación por pedido del entonces gobernador, el día que vencía el plazo establecido por la reforma constitucional de 1994 para designar jueces sin pasar previamente por Consejo de la Magistratura.

Tampoco se olvidan de la relación de la familia dueña del diario con el juez del Tribunal Federal José Antonio Solá Torino, destituido del Poder Judicial por el Jurado de Enjuiciamiento y enviado a prisión por sus pares por un caso de cohecho. Ni que hablar de los nombramientos de jueces en la Corte de Justicia de Salta, sin ningún mérito ni experiencia profesional, sino solo basado en la obediencia debida al entonces gobernador, cuando no existía el mecanismo de consulta y publicidad establecido por la actual gestión provincial.

Sin embargo, lo que pocos recuerdan pero se tiene presente en los ámbitos tribunalicios es el caso del entonces juez federal José Horacio Aguilar, cuyo pliego había sido enviado al senado, donde tuvo su entrevista con la comisión de acuerdos y luego de un año retirado por la presidenta. Ese retiro se atribuye a una maniobra de los senadores jujeños en clara connivencia con la senadora Sonia Escudero, que en ese momento nada dijo sobre ese procedimiento por el que ahora se rasga las vestiduras.

Lo cierto es que tanto López Herrera, Bavio, y Dolores Pistone, integran la terna ganadora del concurso celebrado ante el Consejo de la Magistratura Nacional y la Presidente de la Nación está facultada a proponer al Senado a cualquiera de ellos, le guste o no al matutino del senador.

Fuente: Diario Punto Uno

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