Caprichos de Salta: Un relato solo para brujas

Cultura 23 de noviembre
Salta está llena de caprichos, todos ellos recorren cada uno de los rincones de nuestra ciudad para algunos de manera inadvertida y para otros no. No te pierdas la vigésima tercera entrega de la ficción de InformateSalta.
foto camps

Temprano, muy temprano  a la mañana, llegamos a las ruinas del viejo pueblo de La Poma. El Ciego Jorge señala la dirección a seguir. Lo hace después de girar, como un sufí,  en el centro de una encrucijada,  buscando  orientación. Caminamos hacia una casa que aún se mantiene en pie y conserva sus puertas y ventanas con admirable dignidad. Entramos. Somos cuatro personas, El Ciego, yo y dos muchachas que se sumaron a la aventura, a mitad de nuestro camino, cargando algunas herramientas. Chicas muy graciosas y agraciadas de pocas palabras y muchas sonrisas. Jorge se asoma a algunas de las  habitaciones; mira con su ojo sano, por sobre los lentes negros, los dinteles de las puertas interiores  y sentencia “¡Es aquí!”. Entonces, se dirige  hacia un muro de adobe y ratifica “Es este muro”. El dintel al que se refiere tiene una pata de oca tallada y en el muro hay un dibujo, algo infantil, de un gato.

-Siryab, vení, acércate. Vos te preguntaras ¿Qué mierda hacemos aquí? ¿No?...

-Como siempre…

-Este pueblo se llama La Poma, como todos sabemos, y un evento geológico acabó con él  ¿Sabes que significa “Poma”?

-No.

-Ustedes los periodistas saben muy pocas cosas… por eso están condenados a buscar información para saber qué pasa. Es uno de los castigos mejor decididos por los dioses.  ¿Has leído la Biblia, muchacho?

-Y… digamos que no… Conozco algunas cosas… las elementales…

-Bueno. Poma significa manzana. Supongo que no tengo que explicarte que la manzana es una fruta bastante importante en el incidente del Edén… donde Adán y Eva perdieron su crédito y hasta hoy, según algunos, seguimos pagando los intereses de la deuda…

Asiento con un movimiento de cabeza y la escena se empieza a desarrollar con la voz del Ciego de fondo. Las mujeres  golpean, por turnos,  el muro con masas y cortafierros hasta que, este, cede con facilidad “Mirá, Siryab, Salta está llena de secretos. Acá están los  pocos rastros que quedaron de uno de los últimos cátaros que vino de Catalunya. Dónde hay cátaros… ¡Hay brujas!… Salta está llena de brujas… ellas no lo saben… pero están acá porque hay un par de libros y algunos otros objetos mágicos que las atraen. Una Autoridad de la Iglesia me pidió que busque esas reliquias. Pero… eso no es todo… en esos libros y esos objetos hay datos para identificar al actual  Belibaste, El Señor de los Gatos. Este sujeto es un demiurgo muy antiguo ¡Demasiado antiguo!... y es el gran maestro de las tempestarias, magas, curiosas, curanderas… en fin, las hechiceras. Las brujas peregrinan instintivamente hasta el Belibaste, al menos, una vez en su vida para ser oficialmente iniciadas en El Consolamentum, el único sacramento cátaro, para después retirarse a El Endura  o  sacrificio introspectivo con  ayuno de cuarenta días. Hay que sacar esas reliquias de Salta para que las brujas emigren. Ya hay demasiadas…  Al Obispo  no le hace gracia convivir con tanto paganismo exacerbado y explícito. Vinimos aquí porque… Donde está la manzana, está el conocimiento y donde está el conocimiento siempre hay lío… al menos para los cultos monoteístas”. Detrás del muro derribado hay una cámara  de color verde con muchas escobas; treinta y tres para ser exacto. Un cofre y una estatuilla de Bastet, la diosa egipcia con cabeza de gato. El ciego reflexiona,  mientras las chicas escrutan la cámara: “Conocer un pasado tan lejano es un problema, la naturaleza inicial, la primigenia, es inentendible para un cristiano… es casi monstruosa”. Jorge abre el cofre; está vacío. Pasa la mano por todo su interior, lo hace con una amarga resignación y dice “Es verdad, es un maldito hijo de puta, esto va a ser como cazar a un animal que jamás vimos. No sabemos que come, no sabemos cómo se mueve y mucho menos sabemos que quiere de nosotros…”

-¿Por qué hay tantas escobas?

-Mirbrsha, siriaco;  brossa, catalá; brush, inglés… escoba. En la lengua de la oca, la lengua occitana, escoba y bruja es lo mismo.

-¿Qué se supone debía haber en el cofre?

-“La llave”, el libro más buscado de la historia y el “Llibre d´ amic e amat”; esos son los libros de El Belibaste. Si el gusano no está en la manzana… está en La Granada. El problema ahora es encontrar la granada…

-¿Por qué hay treinta y tres escobas?

-No es un número, es un símbolo. El treinta y tres es un pictograma. Es la naturaleza perdida.

-…Y… ¿La estatuilla?

-Es Bastet, la versión más amable de Sejmeth, la diosa con cabeza de leona. Eso me tranquiliza un poco…

- Dígame Jorge… ¿Ahora qué hacemos? Con las brujas… digo…

-Lo de siempre... ponernos de novios, casarnos… y lustrarnos los cuernos… ¿Sabes por qué las brujas les ponen los cuernos a los changos?

-No. Soy periodista… no sé muchas cosas…

-A las brujas les gustan los hombres con cuernos porque les recuerdan a su maestro,  al que aman desesperadamente y lloran con dolor cinco días al mes…

-Mire usted… lo ignoraba…

-Lo sé. Sos periodista.

Dicen que las brujas eligen el AMOR para mantenerse lejos de ROMA.  AMOR es el nombre que le daban los cátaros a su iglesia.

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