Vergüenza: Una niña lo llamó por error y él aprovechó para pedirle una foto desnuda

Policiales 02 de enero de 2018
La víctima es una nena salteña de 7 años, quien mediante WhatsApp se disculpó con un empleado de una sandwichería porque una sobrina, de 2 años, marcó por error su número. El empleado, en tanto, le pidió que le mande una foto desnuda.
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El episodio que, por un lado muestra la habilidad que los niños tiene para el manejo de teléfonos celulares y por el otro, se advierte lo peligroso que ello puede significar cuando del otro lado hay personas que buscan dañar u abusar de menores, fue denunciado por la madre de una niña de 7 años.

La mujer, de 32 años, contó que descubrió lo sucedido al regresar a su casa después de una jornada de trabajo. La madre relató que el jueves pasado, al salir de su vivienda, se olvidó su teléfono celular en su domicilio, en el barrio Ampliación de Parque La Vega.

En la casa, en tanto, quedaron su hija, de 7 años, y una bebé, de 2, sobrina de la mujer. En un momento dado, la más pequeña tomó el teléfono celular de su tía y comenzó a jugar con el mismo, circunstancias en que marcó y llamó a una sandwichería de esa barriada, número que estaba agendado en el aparato.

En respuesta, un empleado del local de comidas preguntó por las dos llamadas pérdidas a través de un mensaje vía WhatsApp. Fue entonces que la niña de 7 años, respondió: “No, fue mi primita bebe... No, disculpa".

El empleado, en tanto, decidió seguir con el chat de mensajes. “No por favor, lo que si no se quien sos jejeje...". En su inocencia, la menor respondió y se identificó como la hija de la casa, dando la dirección de su domicilio. A ello, sumó una foto suya.

Por su parte, el empleado siguió con el intercambio de mensajes y le pidió a la nena lo siguiente: “Ahora una foto desnuda”. En otro tramo de los mensajes, el acusado terminó por reconocer que estaba al tanto de que la conversación era con una menor, pues escribió: “"Jajaja, si tuviera unos añitos más puede ser...???”.

En otros mensajes, el sujeto insistió para que la menor envíe las fotos que pedía, como así también de otros integrantes de la familia, sin embargo, la menor decidió cortar la conversación. Al revisar el teléfono, la mujer no sólo vio el diálogo, sino también pudo identificar el perfil del sujeto que había estado pidiéndole a su hija fotos desnuda.

Ya que es clienta de dicha sandwichería, la mujer no tuvo inconvenientes en identificar al sujeto, ya que en algunas ocasiones se hizo presente en su vivienda para dejar determinados pedidos de comida que solían realizar. Con estos datos, la mujer se presentó en la comisaría de barrio San Remo y denunció el acoso del empleado hacia su hija, de 7 años.

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