Buenaventura, un papá presente en la crianza de sus hijos y su nieto

Sociedad 17 de junio de 2018 Por
Algo tímido pero firme en su hablar, este padre y abuelo de 83 años, se destaca, quizás como muchos otros, por haber acompañado a sus hijos y hoy poder recorrer la infancia de su nieto con el que convive.
Salvador-Abuelo

En Argentina, el primer festejo del Día del Padre se realizó un 24 de agosto de 1958. Ése día, pero en 1816, nacía Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, única hija del General Don José de San Martín, y por tal motivo el homenaje se extendió a todos los padres.

Sin embargo, en la década del '60 y por razones principalmente vinculadas al marketing, el festejo en nuestro país se alineó con la fecha estadounidense, que también se replica en la mayor parte de Latinoamérica y en varios países europeos y fue así que se empezó a celebrar el tercer domingo de Junio.

InformateSalta buscó de alguna forma homenajear a los papás y buscó la historia de alguno de ellos que quizás represente la de muchos otros hoy, es así que Buenaventura Ramos accedió a dialogar con nosotros y contar como inició su aventura como padre allá por el año 1970.

En su hablar pausado pero preciso, nos contó que se casó allá por el año 1970 con doña Delfina. Los hijos no tardaron en llegar, en 1972 nació Raúl, y luego de 6 años lo hicieron, en 1978 Rodrigo y un año más tarde llegó la esperada mujercita, Evangelina.

Ante la profesión que tenía su esposa, Delfina, como enfermera que le quitaba mucho tiempo en el hogar y en los quehaceres, Buenaventura se puso a las espaldas la responsabilidad de acompañar a sus hijos mientras ella no podía hacerlo. Así con un negocio familiar que le permitía estar en la casa, tomó las riendas del hogar.

“Mi señora trabajaba todos los días y el domingo íbamos a misa con los chicos y nos repartíamos las tareas, a los chicos le encantaba. Es lindo convivir así, que sea repartida la tarea” contó. 

Recordó que tenía una rutina para atender a los 3 chicos y a medida que fueron creciendo les inculcó tareas según sus posibilidades.

Así, logro que hoy sus tres hijos se encuentren trabajando y desarrollándose como profesionales de lo cual se siente orgulloso.

Ramos

El desafío de reinventarse como padre tras 4 décadas

Hoy, luego de más de 40 años de vivir esta etapa con sus hijos le toca convivir con Salvador de 3 años, su nieto, al cual ve y siente como un hijo y acompaña en su crecimiento diario por razones laborales de su madre.

Todas las mañanas, es él quien lo levanta, le prepara el desayuno haciéndose un tiempo para poder jugar y tener conversaciones que ambos disfrutan.

“La obligación mía es tenerlo bien, en la hora que tiene que levantarse se levanta, lo cambio. Temprano toma leche. A las 10 ya le doy una fruta o yogurt” relató este abuelo papá.

Buenaventura, se admira de la picardía de Salvador que a diario lo re inventa como padre o abuelo. Del pequeño ya conoce todos sus gustos y disgustos que son los menos. Lo describe como un niño inteligente, curioso, dulce, compañero y a quien le gusta ver mucha televisión.

“A Salvador no se lo puede parar en nada desde la hora que se levanta. Él está mirando todo lo que está por las paredes, arriba de la heladera, ya busca algo se sube y ve ¿Qué tiene eso? ¿Qué es eso? Es imparable” se admira.

Este abuelo y padre, reconoce que hoy es menos exigente que lo de fue con sus hijos, quizás porque tiene más tiempo y menos presiones que cuando era joven. Con sus pequeños debía cumplir horarios en su negocio y a la vez hacer que sus hijos lleguen a horario a la escuela, coman a horario y otras cuestiones.

Cree que ambas etapas son enriquecedoras,  lo que hizo con sus hijos hoy tienen frutos y lo que disfruta con su nieto es pura aventura.

“Es otra crianza, por ejemplo a la edad ellos, en aquellos años no eran los chicos tan despiertos, ahora no, Salvador les gana lejos” cuenta orgulloso.

rodrigo

Con un almuerzo y la compañía de todos festejará hoy su día

Buenaventura, pasará su día en compañía de sus 3 hijos, Salvador y otros nietos, rodeado de cariño y esperando seguir siendo de utilidad para su familia.

Una historia más, de las tantas que podemos ver a diario en nuestro entorno y que merecen ser contadas.

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