La escalofriante contradicción de Nahir, la morbosa despedida a Fernando y la “traición” de sus amigas

Nacional 20 de marzo de 2019
El nuevo relato y las fuertes incongruencias de Nahir Galarza luego de ser condenada a perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo.
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Nahir Galarza se defendió desde el penal de mujeres de Paraná en el que cumple condena perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo, diciendo: “Hasta ahora, me han juzgado y criticado por todo lo que he dicho. Siempre cambian mis palabras o las sacan de contexto. A mí me condenó la sociedad, no la Justicia”

La joven se encuentra a la espera de la resolución de la Cámara de Casación y sostiene que el fallo del Tribunal Superior de Gualeguaychú fue producto de la presión social y no de la carga probatoria en su contra.

El mano a mano que tuvo con Mariana Fabbiani no hizo más que exponer las contradicciones que sostuvo durante todo el juicio.

Fernando fue asesinado en la madrugada del viernes 29 de diciembre de 2017. Nahir le disparó dos veces: primero por la espalda y segundos después en el pecho.

Su muerte fue casi de forma inmediata, tuvo una agonía de minutos. Luego del homicidio, las cámaras de seguridad registraron que la joven caminó las 30 cuadras que separan su casa de la escena del crimen.

Llevaba un bulto entre sus manos. Eran las cinco y media de la mañana. Lo último que indica el expediente es que Rafael Destéfano, su “amigo con derechos” la vio entrar a su casa, ubicada a pocos metros de la rotonda de boliches de Gualeguaychú.

Recordemos que Nahir intentó presentar al muchacho como su novio oficial durante el juicio: “Tenía una sonrisa rara, pero la vi tranquila”, declaró Rafael.

Por otro lado, los padres de Nahir aseguraron haber dormido toda la noche.

Según el testimonio que Galarza brindó ante el Tribunal, regresó a su casa, dejó el arma reglamentaria de su padre sobre la heladera y se fue a dormir.

No tiene ningún recuerdo hasta las ocho de la mañana. Recibió el llamado de Silvia Mantegazza, mamá de Fernando. La mujer se acababa de enterar de que la Policía había encontrado el cuerpo sin vida de su hijo. Lo último que sabía de él es que se había juntado con ella, a quien tenía agendada en su celular como: “Nahir novia”.

Después de esquivar las preguntas que le hizo Silvia, la joven se presentó junto a su madre ante la fiscalía y declaró en calidad de testigo, motivo por el cual nada de lo que dijo pudo incorporarse a la causa.

Eran las nueve de la mañana y Fernando ya llevaba cuatro horas sin vida. Esos primeros minutos definieron el rumbo de la investigación y la posicionaron como principal sospechosa.

Sergio Rondoni Caffa, fiscal que llevó adelante la imputación a perpetua dijo: “Lloraba mucho por la pérdida de su novio”.

El letrado pidió al juez el secuestro de su celular iPhone. Sabía, por la declaración de Silvia, que había estado junto a Fernando en las horas previas al homicidio.

Minutos después, Nahir también lo reconoció en su declaración.

Los amigos de Fernando declararon. Y Nahir por su lado hizo un posteo que llamó la atención de todos. En una historia de Instagram se despidió del joven que había asesinado y, en un giro siniestro, lo definió como su “ángel”.

El texto decía: “Cinco años juntos, peleados; yendo y viniendo, pero siempre con el mismo amor. Te amo para siempre mi ángel”.

Al mismo tiempo, los peritos realizaban a pocos metros la autopsia sobre el cuerpo de Fernando. La hora exacta no se pudo precisar, porque el contenido se borró a las 24 horas, sin embargo figura en el expediente que fue publicado en las primeras horas de la mañana.

Cuando Mariana Fabbiani le recordó un año después el posteo, ella aseguró:“Esa imagen no la publiqué yo, a mi me secuestraron el celular a las ocho de la mañana, ni bien me llamaron para tomar la (declaración) testimonial.

Ni bien llegué, el juez de garantías dio la orden para que me secuestren el celular y se lo di. Es imposible de que haya sido yo porque me secuestraron en seguida el teléfono”.

Nahir ya había quedado detenida e imputada por el homicidio. Pero este fue el primer “ataque” mediático que recuerda: “Me dio una impotencia impresionante porque todo el mundo decía: ‘Cómo le dio la cara para publicar esa foto y escribir todo eso’. Me daba impotencia porque no había sido yo”.

Pero lo que sucedió fue otra cosa. Rondoni Caffa expresó: “Ella se presentó aproximadamente a las nueve y media de la mañana a declarar. Declaró durante una hora y monedas. En ese momento, le pedí al juez de garantías la autorización para inspeccionar el teléfono. No es algo que se hace en dos minutos, en todo ese tiempo, hasta las once y media aproximadamente, lo tuvo con ella.

Ahí detectamos que una buena parte de la información de la noche no estaba y el juez ordenó el secuestro cerca del mediodía. Eso quiere decir que tuvo el teléfono durante toda la mañana”.

La falta de información no se pudo acreditar, pero encendió las sospechas de los investigadores. En concreto, la geolocalización estaba desactivada “desde la tarde del 28”, horas antes de que Nahir le enviara un mensaje a Fernando para encontrarse por la noche, a pesar de que el joven ya le había dejado en claro que no quería “saber más nada con ella”.

La excusa fue recuperar el cargador de su celular que había quedado en su casa.

Luego Caffa continuó: “Instagram fue la única red social a la que no pudo acceder la fiscalía. La medida fue pedida por la defensa. Pudimos acceder a Facebook y Twitter, pero la contraseña del Instagram no era válida.

Nahir ya estaba detenida, pero por esos días la cuenta se volvió a activar y se detectó que se borraron dos fotos. Después se cerró la cuenta.

Un tercero lo manipuló, porque ella estaba presa”, suma el ahora juez. Otra de las pruebas que dejan en jaque la hipótesis de la “historia plantada” que sostiene Nahir, es que sí se pudo verificar que el posteo fue publicado desde el celular de Nahir.

De hecho, la foto utilizada sólo estaba en su teléfono; Fernando no la tenía. Nadie más la tenía”,

Fernando, pidió que se incorporara como prueba un video íntimo de la pareja.

Fue el primer momento que Nahir se mostró perturbada y, según afirmó un periodista local que se encontraba en la sala, llegó a acercarse al fiscal delante de todos: “Si publican el video íntimo, me mato”, dijo.

Este fue otro de los ejes que Nahir aclaró con la conductora: “No amenacé a nadie”, se atajó de inmediato. “Obvio que me hubiera molestado (la difusión), porque no era necesario que lo publiquen y que lo vea todo el mundo. Se supone que tendrían que ser serios.

Igual que la declaración, me molestó mucho que la pasaran por la televisión. Se supone que si es un juicio serio, esas cosas no se venden”, expresó.

El fiscal por el contrario recordó: “Ella se acercó y me preguntó si se iba a mostrar el video. ‘¿Va a publicar el video? ¿Va a publicar el video?’, me preguntaba.

La miré. Nosotros habíamos pedido que se rechace el pedido de mostrarlo porque considerábamos que no aportaba, que el vínculo ya estaba probado. En ese momento, ella se acercó y me lo preguntó.

No recuerdo bien el término exacto o la palabra concreta; no podría decir que me dijo que se iba a quitar la vida, pero sí que algo se iba a hacer.

En el momento en el que me doy cuenta de que me estaba hablando del video, me preocupó que la defensa pudiera luego usarlo en contra mío. Por eso dejé de hablarle. Pero, con tino, (José) Ostolaza (abogado de Nahir), se dio cuenta y pidió que se la llevaran de inmediato”.

Sol Martínez era una de las dos mejores amigas de Nahir. Su testimonio fue uno de los más esperados por parte de la defensa de la ahora condenada asesina, pero resultó ser un “gol en contra” que ni siquiera las querellas o la fiscalía vio venir.

Con su declaración, la joven aportó pruebas que corroboraban el vínculo con Fernando y además reveló que su amiga “sabía manejar armas”.

También recordó que Nahir le había contado que su padre, miembro de la Policía, le había enseñado tiro.

En la entrevista, Fabbiani le dijo: “Vos sabías usar armas, él (por su papá) te había enseñado”. Ella frenó su discurso al instante: “¡No!”.

Ahora se abrió un sumario contra su padre, hoy retirado, por haber sido su arma la que mató a Pastorizzo: “Nunca había agarrado un arma”, afirmó.

Rondoni precisó: “La defensa jamás objetó el hecho de que Nahir supiera usar armas. No se cuestionó el testimonio de Sol, ni se presentaron evidencias contrarias. Esto quiere decir que quedó acreditado que ella sabía manejar armas”.

En un principio se había dicho que esa noche, Nahir llevó el arma reglamentaria del padre y la entregó. Pero la verdad es que se encontraba en cadena de custodia: los fiscales ya la habían secuestrado a media mañana: “Cuando nos notifican que se trataba de la hija de un policía y que las balas correspondían a un arma de guerra, solicitamos la entrega del arma. La vaina era de una 9 mm, por lo que entendimos que podía ser la que se utilizó en el crimen”.

Horas antes de entregarse, Nahir y su madre fueron sometidas a un dermotest. En su primera declaración, la Policía llegaba la vivienda familiar en busca del arma y luego se dio lugar a un allanamiento en el lugar.

Uno de los momentos más honestos de Nahir en su encuentro con Fabbiani se dio cuando recordó a sus “viejas amigas” y les recriminó que no declararon durante el juicio para validar su defensa.

Una de ellas fue Sol: “Hubiera influido mucho que mis amigas hubieran declarado, porque tenía dos amigas que vivían conmigo, sabían la situación por la que estaba pasando. En más, a veces usaba los celulares de ella para comunicarme con mi mamá porque el mío no paraba de sonar. Ellas veían lo que estaba pasando”.

Sol declaró, pero no dijo que no sabía que Fernando la maltrataba: “¿Usted es amiga de Nahir Galarza?”, le preguntó uno de los abogados. “Era”, respondió ella sin titubear.

La madrugada del 29 de diciembre cambió todo: “Éramos amigas desde chicas, después hicimos el secundario juntas”, reconoció, pero aclaró: “No tengo relación con ella”.

Cuatro días antes del homicidio, Sol y Nahir fueron juntas a bailar al boliche bikini. En “la previa”, sus amigas se dieron cuenta que Nahir tenía lastimada la pierna y los brazos: “Me pegó Fernando”, dijo ella.

La noche siguió en el boliche Bikini, ubicado a sólo dos cuadras de la casa familiar de los Galarza. Según el testimonio de Sol, Nahir se había encontrado con Nahuel, uno de los tres chicos con los que salía.

Fernando los vio dándose un beso y la increpó: “Estaban discutiendo y me metí para sacarlos”, reconoció.

Según el relato de Nahir, ella había agarrado de los brazos a Fernando y él de los hombros. Sol intervino de inmediato: “No le pegués nunca más a una mujer”. El la tomó de los brazos y no la dejaba ir: “En ese momento le di una trompada en el ojo derecho”, confesó.

Pero Nando no respondió el ataque: “Se puso a llorar, me dijo que él nunca le había pegado a una mujer y que no lo haría porque había vivido episodios de violencia de chico”.

Gustavo el padre del joven escuchó: “Violencia de chico”, y no pudo disimular su cara de sorpresa: “Fernando lloraba y gritaba, decía que jamás le había pegado a una mujer”, reforzó Sol.

Sol jamás le había visto un golpe a Nahir hasta ese día. Tampoco dijo si sufría algún tipo de hostigamiento por parte de Fernando:“Él era celoso y la llamaba cuando salíamos, eso sí”, reconoció, aunque titubeó mucho a la hora de ponerle un rótulo al vínculo que mantenían víctima y victimario. Una definición clave para sostener uno de los agravantes de la imputación.

“Ellos empezaron a verse cuando ella tenía 15 años. Estuvieron tres años, tres años y medio yendo y viniendo”, aportó Sol. “No sé si era el novio formal, pero era el único al que llevaba a la casa”.

La Justicia sólo logró recuperar una de las dos vainas en la escena del crimen. El dato acredita la hipótesis inicial de la investigación: después de dispararle, Nahir se tomó su tiempo para buscar las vainas y evitar así que pudieran confirmar que el arma homicida era la de su padre.

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