Joven salteña va a natación, donde un compañero la acosa, persigue y quiere besar

Policiales 30 de mayo de 2019
La mujer de 23 años apuntó contra un compañero, quien siempre se las ingenia para formarse atrás suyo en la fila. Desde ahí, la atosiga con piropos, la desnuda con la mirada y la persigue a la salida. Incluso, en un ejercicio, intentó besarla a la fuerza en el agua.
clase de natación

Cansada y atemorizada por lo que pueda hacer el acusado, a quien ya le dejó en claro que no habrá nada entre ambos, una joven de 23 años, de un barrio de la zona norte de la ciudad, no aguantó más y se presentó en los últimos días en la comisaría Segunda para denunciar el acoso sexual que sufre en una escuela de natación.

La joven asiste a un natatorio de calle San Juan, primera cuadra, donde se inscribió a principio de mes para realizar un curso de natación. Indicó que todo comenzó bien, sin embargo, a medidas que avanzaron las clases uno de sus compañeros reveló una conducta de asedio ya insostenible.

La joven contó que cada vez que llegaba para el curso, debía formar fila y a partir de allí, el profesor inicia las clases. La víctima sostuvo que no sabe cómo hacía el acusado, pero siempre solía formarse atrás suyo, desde al comienzo no sacaba la mirada de su cola.


Posteriormente, el sujeto avanzó y en la fila se acercaba y le susurraba a los oídos cualquier clase de piropos. “Sos relinda”, “Bonita hoy voy a soñar con vos”, eran algunos de los piropos con los cuales su compañero intentaba conquistarla, pero ella rápidamente le hizo saber que en la pileta "no había agua" para él.

La joven afirmó que se encargó de dejarle bien en claro que no estaba interesada en él, pero esto no lo desalentó. Por el contrario, siguió con sus maniobras para estar cerca de la joven, a quien incluso casi besa a la fuerza cuando realizaban un ejercicio dentro de la pileta.

Contó que tras hacer un giro, el sujeto se apareció, la tomó de los hombros para impedir que lo empuje y se acercó con intenciones de besarla, pero no llegó a suceder porque alcanzó a zafarse. La mujer indicó que en varias ocasiones lo reprendió por su conducta, pero el sujeto está enloquecido y la acosa constantemente.

Agregó que a la hora de salida, se lo encuentra afuera y siempre se ofrece a acompañarla por razones de seguridad, pero a pesar del rechazo, de todas formas la persigue hasta la parada, donde permanece sin sacarle la mirada de sus partes íntimas y decirle todo tipo de piropos.

La situación, lejos de tratarse de escena de romance, generó profundo temor en la joven, quien decidió radicar la denuncia a fin de que la justicia disponga medidas para su seguridad, pues teme que el acusado pueda reaccionar de manera peligrosa por su rechazo.

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