Nahir Galarza: "Me espiaban cuando me bañaba y me manosearon"

Nacional 23 de junio de 2019
La joven detenida por el crimen de Fernando Pastorizzo dijo que es víctima de una compañera que está obsesionada con ella.
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Inicialmente, Nahir Galarza, condenada a perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo, había denunciado que había sido acosada sexualmente por una compañera de su pabellón en la cárcel, tal como informamos recientemente.

Pero ahora fue mas allá: aseguró que fue abusada. Y algunas internas declararon que es cierto. “Una compañera me contó que cuando me bañaba, esta chica se subía a una silla para espiarme y verme desnuda, porque el baño no tenía techo. Y que a veces me miraba por una mirilla. Una vez me manoseó”, denunció Nahir.

También dijo que le robaron ropa interior. El fiscal Pablo Zoff tomó declaraciones y hay testimonios contrapuestos. Algunas dicen que Nahir miente. Y otras que dice la verdad: que la acusada le tocó la cola.

Este sábado, declaró una interna llamada Yanina y avaló en parte los dicho por Nahir. “Había cierta obsesión con ella, por su fama y su belleza, no creo que haya sido abuso, acoso podría ser”, dijo la mujer.

Mientras que otra detenida también le dio la razón a Galarza, al afirmar que: ”pasa como en las cárceles de varones, cuando hay un chico lindo, o monono, como le dicen, van a querer estar con él. Con Nahir lo vi desde un primer momento, sé que algunas la miraban, pero no fui testigo del acoso”.

La acusada es Ludmila Soto, quien hasta el año pasado era una de las mejores amigas de Nahir en prisión. ”Se le tiró encima varias veces, la arrinconó y le propuso tener algo, y Nahir la aclaró que le gustan los chicos. Vivió un momento muy feo”, dijo otra de las internas allegadas a la joven asesina.

Soto contraatacó y les mandó una carta a las autoridades de la cárcel: “¿Que abusé de ella? Es mentira. Lo dice para defenderse de lo que yo sé: Nahir tenía un plan con su padre para fugarse porque no piensa estar 35 años acá y además dijo que si la seguía molestando iba a ahorcar con una toalla a una de mis compañeras, Griselda Bordeira”.

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