Las PASO nacionales ingresan al tramo definitorio: en busca del acierto y el error

Elecciones 2019 05 de agosto de 2019
A una semana de las PASO del 11 de agosto, los principales candidatos a la Presidencia de la Nación ingresan en un campo en el que el acierto y el error serán determinantes.
alberto fernandez - macri

Lo que se viene serán siete días de intensa campaña para las candidaturas nacionales: viajes, visitas y apariciones públicas por doquier. Todo esto, sin embargo, ya no es suficiente para asegurarse el triunfo, sobre todo ante un electorado que se anuncia dividido.

El presidente Mauricio Macri anduvo por el norte, y si bien no pasó por Salta el que sí estuvo fue su candidato a vice, Miguel Angel Pichetto. En tanto, llama la atención la ausencia de candidatos importantes del kirchnerismo durante toda la campaña.

Ambos sectores alimentan la idea de la “polarización”, aunque lo cierto es que aún hay una porción del electorado que está indeciso y no parece ser la más grande ni la más chica, pero en una elección que se presenta pareja podría pasar a tener un valor determinante.

Se trata de un público muy sensible, por lo que cualquier paso en falso puede terminar de inclinar la balanza para el triunfo o la derrota. Son los votantes que hasta el momento se mantienen por fuera de la mentada “polarización”, aunque tampoco optaron por una tercera opción, al menos, con la fuerza que se advierta.

Algunos encuestadores los colocan en la categoría de “votos impensados”, pero en realidad se trata de electores que no se identifican por uno de los sectores, y grupos que están habilitados para votar, pero no obligados, o sea, adolescente y mayores de 70 años, quienes pasan a tener otro valor en un escenario como el que se presenta de cara a las PASO.

Por lo general, no contestan las encuestas telefónicas y no quieren saber nada de política hasta último momento, una etapa que comienza desde este lunes y en la cual solo habrá lugar para los aciertos, pues los errores se podrían pagar con creces en las urnas.

Por ello, la contienda apuntará un tanto a forzar, de un lado y del otro, la comisión de esos yerros y, sobretodo, a exaltarlos cuando se cometan. Por otro lado, se esperan propuestas y definiciones claras respecto a temas que preocupan al electorado, como la economía, la seguridad, la corrupción y la reforma laboral.

Cristina Fernandez y alberto fernandez

Kirchnerismo

En este juego, sin dudas, el kirchnerismo camina al filo de la cornisa, pues sus principales candidatos parecen permeables a cometer este tipo de torpezas, sobre todo cuando abren la boca demás. Un botón de muestra fue el exabrupto de Aníbal Fernández, hace unos días, cuando dijo que confiaría a sus hijos a (Ricardo) Barreda y no Vidal, por la gobernadora de Buenos Aires.

Esta frase exacerbó los ánimos de aquellos que no quieren volver a los doce años del kirchnerismo a tal punto que, el mismo Axel Kicillof, candidato a gobernador, salió a repudiar lo dicho por Fernández, aunque nada dijo del trato “virginal” que su jefa, Cristina Fernández, le adjudicó a la candidata del PRO anteriormente.

Sin dudas el Frente de Todos es un campo minado para esta clase de errores que, pues posee referentes en cantidad y de todo tipo que están ampliamente capacitados para dejar al descubierto de qué calaña están hechos, una cualidad que desde Juntos por el Cambio esperan sacar provecho y llevarse así consigo a los indecisos.

Incluso el mismo Alberto Fernández, quien parecía no entrar en esa categoría, se mostró últimamente convertido al fastidio y a la respuesta brusca, como si ya se trata de un converso y lo demostró en un reportaje con el periodista Joaquín  Morales Solá, donde usó un tono intimidatorio, propio de su compañera de fórmula.

Estas groserías, que eran festejadas hasta por cadena nacional en su tiempo de apogeo por el kirchnerismo, ahora son consideradas peligrosas, pues pueden llevar a los indefinidos a definirse por no volver al pasado, aunque ello signifique soportar la política de Macri.

pichetto - macri

Macrismo

Del lado del Pro, en tanto, la situación no es del todo favorable, pues si bien la tierra que hasta ahora le tiraron encima la han sabido aprisionar bajo sus pies y así achicar la brecha con la fórmula Fernández – Fernández, la situación económica del país sigue sin mejorar y las proyecciones a futuro son aún inestables.

Todos recuerdan que en sus primeros meses de gobierno, Macri adelantó que el repunte de la economía vendría el próximo semestre. Ya pasaron siete semestres y ese auge aún nunca llegó. Por eso, muchos descreen aquello que “lo mejor está por venir”.

Frente a este panorama, y en vista de que se está ante una elección que no es definitoria, nadie descarta que muchos de los votos de los indecisos desemboquen en otros sectores, aunque más no sea porque no se terminaron de definir.

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