Sociedad

Historias de cocina: Empanada salteña, rica y universal  

Sentía cansancio en el dedo índice pero mucho más en el pulgar. Era niño, suponía que sería como jugar con el trompo. Mientras tanto mi madre no dejaba de simbar. Docenas, centenas de empanadas marchaban por la cocina, por el patio hasta reposar en el horno de barro.
Sociedad Hoy