Justicia28/03/2025

Con perfiles falsos "captaba" a menores en Güemes: "Me voy a poner pollera cortita..."

Conocida la condena de un docente en Chicoana por grooming, ayer se conoció caso aún peor, pues las potenciales víctimas suman 11. En este caso ocurrió en General Güemes. Pese a la gravedad de la conducta, el docente quedó libre.

“Me voy a poner pollera cortita para vos”, “pensá adonde podemos ir así me de... un rato”, “sii y sin remera es más lindo jajaja”, con estos mensajes y, a través de identidades falsas, Darío Hernán Satiapichi Bustamante, un docente de General Güemes animaba a jovencitas menores a tener encuentros sexuales.

El caso salió a luz el 19 de marzo pasado, cuando el juez de Garantías 7, Pablo Zerdán, en una audiencia de juicio abreviado, tuvo al frente al docente, quien reconoció los hechos imputados, requisito clave para acceder al beneficio de este proceso, entre ellos la posibilidad de una reducción de la condena, incluso hasta quedar en libertado, como sucedió con este profesor de 32 años.


Ella es la estricta, yo soy el caliente


Por lo averiguado por InformateSalta, las actuaciones penales se iniciaron el 13 de septiembre del año pasado, cuando el padre de una menor de 13 años, descubrió al revisar el teléfono celular de su hija, que la misma era víctima de un “groomer”, por lo que de inmediato concurrió a la comisaría de esa localidad y lo denunció.

“Tengo acceso al Instagram de mi hija. Ahí, vi los chats que mantenía en primera instancia con una menor”, reconoció el denunciante, quien explicó que dichos chats se extendieron luego al supuesto padre de la menor amiga. Dijo que esos mensajes contenían claras “insinuaciones sexuales” e incluían a su hija y la del acusado.

El padre, entonces, otorgó las capturas de pantalla que realizó a los mensajes y chats entre su hija y la supuesta amiga”. A los días, en tanto, aportó el celular de su hija, lo que permitió extraer el contenido de las conversaciones, de las que surgen mensajes entre la cuenta de Instagram perteneciente a la menor con otra cuenta.

Los mensajes tenían un fuerte contenido sexual, tales como “nunca me metí los ded...”; “me voy a poner pollera cortita para vos”; “pensá adonde podemos ir así me de... un rato”. Estos mensajes fueron enviados por la supuesta amiga, quien hizo ingresar en la maniobra a su supuesto padre, al decir que su progenitor le hablaría.

Cuentas falsas

La cuenta de la amiga, como de su padre, en realidad, eran falsas y en todas se trataba de una misma persona, Santiapichi Bustamante, quien desplegaba esta maniobra con la intención de forzar un encuentro íntimo con algunas de sus víctimas.

En el fallo, se estableció que el acusado primero contactaba a las menores como una amiga, compañera de la escuela, para luego compartir los contactos con su supuesto padre, quien escribía mensajes como este: “ella es la estricta y yo soy el cali…”, “se nota que soy caliente?”, “jeje ya te dediaste con alguna de tus ex?”, “O sino esta la mamá pueden venir a casa”. 

Para la fiscalía, del contexto se aprecia no sólo indagaciones sobre la conducta sexual de la víctima, sino también la intención de organizar un encuentro, lo que sucedía, tanto con la hija del padre denunciante, como con otras diez chicas más, también en edad escolar.


Fue condenado a tres años de prisión en suspenso


A partir de las evidencias presentadas, la policía no tardó en visitar al docente acusado, en su casa, donde fue detenido, a la vez que se procedió al secuestro de teléfonos, una computadora portátil, desde la cual el imputado se contactaba con las menores.

Para los investigadores, “se observa que el acusado ha mantenido numerosas conversaciones con niñas, surgiendo del análisis de chat de cada perfil que las charlas analizadas mostraron un patrón de comportamiento, cuyo modus operandi consistía en ganar la confianza de las posibles víctimas menores de edad”.

“El investigado se presentaba como una figura familiar (por ejemplo, diciendo que era el padre de un compañero de escuela) o mostraba interés en establecer una relación más cercana, llamando a las menoresnuera” en un intento de crear un vínculo de confianza”, agrega el reporte.

Así fue como se pudo detectar que mantenía este tipo de contacto con diez jovencitas más a través de la plataforma Instagram, solicitando intercambio de material íntimo y proponiendo encuentros sexuales”, los que no habían llegado a concretarse.

Pese ala gravedad de los hechos, el acuerdo de juicio abreviado terminó siendo un beneficio para el docente, pues se aplicó una condena de 3 años de prisión en suspenso, lo que llevó al juez a ordenar su libertad, supeditada a que cumpla determinadas restricciones, como la no tener contacto con las víctimas, entre otras.