Con ocupación cercana al 70%, el Tren a las Nubes confía en un mejor segundo semestre
En un contexto de leve retracción de la demanda turística, el Tren a las Nubes atraviesa un inicio de 2026 con niveles de ocupación que rondan entre el 65 y el 70%.
Pese a este escenario, desde la empresa aseguran que las expectativas están puestas en una recuperación durante el segundo semestre, impulsada por la promoción del servicio en mercados internacionales.
Así lo confirmó Sebastián Vidal, presidente del Directorio del Tren a las Nubes, quien explicó en FM Aries que la baja comenzó a percibirse tras el cierre de 2025 y se acentuó luego del período de vacaciones.
Según indicó, durante el mes de enero se concretaron seis salidas, mientras que una séptima debió suspenderse a raíz de condiciones climáticas adversas.
Vidal señaló que, si bien en los últimos años el servicio mantuvo una afluencia sostenida de visitantes, actualmente se registra una disminución tanto en el turismo nacional como en el extranjero.
Promocionando el destino
Sin embargo, destacó que el trabajo de promoción se sostiene de manera permanente y que los resultados de esas acciones suelen verse con el paso del tiempo.
En ese sentido, informó que el Tren a las Nubes fue presentado recientemente en ferias y eventos turísticos internacionales realizados en ciudades como París y Londres. “El turista extranjero planifica su viaje con mucha anticipación, por lo que el impacto de estas acciones no es inmediato”, explicó.
El perfil de los pasajeros
El titular del servicio indicó que el 80% corresponde al turismo nacional, principalmente proveniente de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. En tanto, los visitantes extranjeros representaron alrededor del 17% del total durante el último año, un porcentaje cercano al promedio histórico del 20%.
Finalmente, remarcó que los picos de mayor demanda se concentran tradicionalmente en Semana Santa y en las vacaciones de invierno, períodos en los que se espera una mayor afluencia de turistas.
Precios
Para los residentes salteños, el servicio en modalidad bus–tren–bus tiene un valor de 65.000 pesos, e incluye paradas estratégicas que promueven el consumo local y el intercambio cultural, además de adaptarse a las condiciones climáticas que históricamente condicionan la operación del tren, que suele funcionar entre abril y noviembre.