El caso del chofer ebrio destapó denuncias de precarización en la empresa de colectivos San Ignacio
Luego del episodio que involucró a un chofer de la empresa San Ignacio que manejaba con 1,40 gramos de alcohol por litro de sangre y terminó chocando una unidad, comenzaron a salir a la luz denuncias gravísimas sobre presuntas prácticas laborales irregulares dentro de la empresa.
Gabriel Torres, extrabajador de San Ignacio, en radio DIX 98.7 relató una serie de situaciones que, según aseguró, vivió durante casi tres años de trabajo en la compañía.
Torres afirmó que durante los primeros dos meses trabajó sin cobrar, realizando incluso doble turno diario, desde la madrugada hasta la noche, sin descanso. Recién al tercer mes, según relató, la empresa le formalizó un contrato, aunque bajo un esquema irregular: contratos temporales alternados entre dos firmas —Lago y San Ignacio— que se renovaban cada seis meses, manteniendo a los choferes en permanente “período de prueba”.
“Vivíamos a prueba todo el tiempo”, sostuvo el extrabajador, quien además denunció que al firmar los contratos se los obligaba a firmar un documento similar a un pagaré, con descuentos salariales que eran presentados como una supuesta “colaboración con la empresa”.
Entre los hechos más graves, Torres relató suspensiones irregulares, en las que se le descontaban días que ya había trabajado, sin otorgarle descanso alguno. “Me suspendían con fechas retroactivas. No me daban los días, pero sí me los descontaban”, explicó.
También denunció presiones para trabajar feriados y días de descanso, obligándolo a firmar notas donde supuestamente solicitaba trabajar para “compensar permisos” que, según aseguró, nunca había pedido. Quienes se negaban a firmar, afirmó, quedaban fuera del diagrama laboral al día siguiente.
A esto se suman denuncias por descuentos arbitrarios, falta de entrega de uniformes y presuntas manipulaciones en las libretas laborales, donde, según relató, se borraban horarios de trabajo para simular descansos que nunca existieron.
El extrabajador sostuvo que realizó una denuncia judicial, aunque el proceso se extendió durante años y terminó con un resultado desfavorable. “Después de casi siete años de juicio, prácticamente no obtuve nada”, lamentó.