Internacionales06/02/2026

Tras la liberación, cómo sigue el caso de la abogada argentina que hizo gestos racistas en Brasil

La Justicia de Río de Janeiro revocó la prisión preventiva, que había sido ordenada este jueves. Ahora, Agostina Páez, de 29 años, deberá continuar el proceso judicial con una tobillera electrónica.

Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil acusada de haber realizado gestos racistas en un bar, volverá a tener libertad ambulatoria mientras avanza la causa por injuria racial. En las últimas horas, la Justicia de Río de Janeiro revocó la prisión preventiva y estableció una serie de medidas cautelares que tendrá que cumplir.

A partir de ahora, la imputada de 29 años podrá alojarse en un departamento con una tobillera electrónica y tendrá prohibida la salida del estado de Río de Janeiro, hasta que el juez tome la decisión de liberarla.

Sebastián Robles, el abogado de Páez, habló con TN y dio detalles de cómo avanzará el caso. “Ella va a poder estar alojada en su departamento hasta que el proceso avance y sea llamada a declarar”, indicó.

Por otra parte, el letrado explicó que su defendida puede circular dentro del estado de Río de Janeiro, que es quien impone la medida. Sin embargo, en el caso de que salga, se activará la tobillera electrónica que tendrá puesta.

Con respecto a la posibilidad de que Páez continúe el proceso judicial en la Argentina, el abogado indicó que podría pasar 90 días más en Brasil. “Es un proceso muy largo, así que hay que esperar”, expresó.

La abogada argentina estuvo detenida por menos de una hora en una comisaría de Río de Janeiro.

Agostina Páez está imputada por el delito de injuria racial, que contempla una pena de 2 a 5 años de prisión. El jueves, el Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro había hecho lugar al pedido de la fiscalía, que solicitó la prisión preventiva de la abogada por la posible intimidación a los testigos y por riesgo de fuga.

El episodio que derivó en su detención ocurrió el 14 de enero, cuando Páez compartía una salida con sus amigas. Tras un conflicto a la hora de pagar la cuenta, ella se refirió a los mozos con insultos racistas.

Con respecto a este dato, los fiscales señalaron que los mozos del lugar le advirtieron a la abogada que esa conducta constituía un delito en Brasil.

A pesar de tener esa información, la letrada, siempre según la denuncia, se dirigió a la cajera del bar para decirle “mono” y hacer gestos simulando el animal.

En su solicitud, la fiscalía destacó la “conciencia” de una de las mujeres que acompañaban a Páez, porque habría intentado evitar que ella siguiera haciendo los gestos.

Además, señalaron que los relatos de las víctimas fueron corroborados por las declaraciones de testigos y por las imágenes de las cámaras de seguridad.

En la denuncia también se detalla que Páez realizó otras ofensas racistas incluso después de salir del bar y luego de que un agente de seguridad le hiciera gestos obscenos. /TN