Caprichos de Salta: La fábrica de noticias

Salta está llena de caprichos, todos ellos recorren cada uno de los rincones de nuestra ciudad para algunos de manera inadvertida y para otros no. No te pierdas una nueva entrega de la ficción de Javier Camps en InformateSalta.

Cultura29/11/2018
diarios

En un boliche de la calle Alvarado, no importa cuál, un grupo de muchachos comentan las noticias más destacadas  que se leen todas las mañanas en Salta: Policiales, sociales, políticas, deportivas… El ciego Jorge escucha con atención cada consideración y las mastica junto con un tostado de jamón, queso y tomate. Un sujeto morocho  de pelo canoso conocido como “Dedo con bica” es determinante en el momento de expresar su análisis:

-La gente está loca. Todo lo que pasa día a día es demasiado surrealista. Acá no hay límites. No hay coherencia.

-La culpa es de la Falopa –Sostiene Ramón, un cana jubilado que perdió un dedo en las fauces de un perro de la Brigada antidrogas-

-La gente ya no le teme a Dios – Asegura Andrés, un verdulero que supo ser monaguillo de chango y ahora está estudiando peluquería en un programa social-

-El gobierno perdió el rumbo – dice el implacable gringo Leandro, abogado, mientras se vuelca el café en la camisa y putea… al gobierno-

El Ciego se reclina y estira las piernas. Se acomoda los anteojos negros, suspira y dice:

-Hermanos, los he escuchado con atención y no entiendo como no sienten vergüenza de ser tan pelotudos… ¡Y en público!

Nadie dice nada y todos bajan la mirada como repasando introspectivamente el proceso por el cual han dicho lo que han dicho y, tal vez, buscando con urgencia esa vergüenza que el invidente reclama. Continúa el ciego:

-Ustedes prestan demasiada atención a toda esa basura que leen en los diarios, ven en TV, escuchan en la radio y siguen por internet. Todo es una construcción. La realidad es la vida… y la vida es tan simple que no sirve para salir en la tapa de los diarios. La historia es larga pero muy fácil de contar. No es difícil de entender tampoco. Para que empiecen a crecer los árboles en los descampados es necesario que primero salgan los yuyos para que la lluvia, en el suelo, valga de algo. Las malezas echan semilla y llegan los pájaros. Los pájaros cagan las semillas que traen de otros lados y, entre ellas, vienen las de los árboles más importantes. Al cabo de unos años ya se va formando el monte y en ese monte se esconden las fieras, las víboras y los cuatreros. Les bajo la idea a tierra porque ustedes son de cogote corto y si los hago mirar para arriba pueden caerse  de culo con riesgo de lastimarse. Conozco a alguien que entró en auto combustión por culpa de una metáfora y no es mi intención complicarlos.

 Once de la mañana y el café ya no sirve. Jorge picó la mesa y la coyuntura pide un combustible más acorde a la lucha que a la contemplación: un vinito de la casa con una picadita generosa son lo óptimo. Sigue la exposición del Ciego:

-“En el principio era el verbo” así dice Juan 1:1-14. Verbo… verbum, palabra… ¡Pero no es cualquier palabra! ¡Ojo con eso! Gramaticalmente indica ¡Acción!... Muchachos, hubo un tiempo en el que Salta gozaba de una quietud fotográfica; no pasaba nada. NADA. La gente moría de aburrimiento. Veinte o treinta sepelios por día… una locura. La gente era muy buena, amable, cordial. No había conflictos. Los perros no ladraban, los caballos bosteaban en los rincones ¡Ni un chicotazo a un chango travieso! NADA. El pánico se adueñó de los periodistas y de algunas personas del gobierno que pensaron con apuro: “Tenemos menos acción que un retrato al óleo. Vamos a desaparecer si seguimos así”. Fue, entonces, que recurrieron al “verbo”.

Comisionaron a un grupo de escritores, actores, al jefe de la policía y a un chorro que trajeron de Tucumán para generar hechos que merezcan ser publicados en los diarios. Crearon una fábrica de falsos acontecimientos, que se convertían en noticias de tapa, operando desde las sombras. O sea que no sólo publicaban las historias sino que las escribían y las actuaban. Asignaban los roles a determinados ciudadanos elegidos minuciosamente, les pasaban el guión por debajo de la puerta a la medianoche y ensayaban la farsa en un galpón de la zona sur; así construían la acción que al otro día salía en los diarios ¡Hasta los partidos de fútbol eran falsos! Hubo un Central-Juventud que terminó en escándalo porque el 9 del Santo olvidó el guión y en vez de tirar afuera un penal sobre la hora, la clavó en un ángulo y lo que debió de ser un empate emocionante, terminó en triunfo y  batalla campal sobre una cancha extrañamente embarrada (mojada la noche anterior por una lluvia ficticia durante una temporada de sequía extrema).  La realidad fue asesinada y su cuerpo tirado al Río Arenales.

Al cabo de un tiempo ya no necesitaron de la mesa chica que gestaba los robos, defraudaciones y los desbordes de pasiones. Las noticias se generaban solas. La gente ya no moría de aburrimiento… empezó a morir de estupidez… pero, así, todos estaban más contentos… Algunos estaban felices de salir en los diarios y de ser los protagonistas de las charlas de café y de las colas de las panaderías. Otros estaban felices de los chismes que se generaban y las sospechas que surgían de ellos. Muchos hicieron dinero con ese tráfico y no faltaron los que amparados por las nuevas costumbres se afanaron hasta la limosna de la iglesia. Ya nadie controlaba sus vidas; el ecosistema de los medios de comunicación lo afectó todo. Los árboles ya habían crecido, no se necesitaban ni los yuyos ni los pájaros y a la sombra del monte tupido, el bicherío que se arrastraba le dio vida al lugar. Ahora todo es más divertido, se dijo. Ah! Es importante decir que aún hoy ignoran lo que significa la palabra divertido. Significa: distraído, perdido. Perdido en el monte de la farsa; distraído en el monte de las noticias.

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