Rosario: mataron a balazos a un testigo protegido en una causa narco

Nacional 06 de septiembre de 2021
Carlos Argüelles

Carlos Argüelles, mecánico imputado como miembro de la banda del presunto jefe narco Esteban Lindor Alvarado, fue asesinado este lunes de dos tiros en la cabeza y uno en el pecho en inmediaciones de su taller de Rosario. Fue la tercera vez que sicarios intentaron matarlo, ya que en octubre de 2020 el plan se frustró porque el homicida se quedó dormido. Luego, fue atacado en enero pasado, pero los disparos impactaron en su auto. Hay cuatro detenido.

A Argüelles le habían ofrecido ser testigo protegido y sacarlo de Santa Fe. No quiso. Y les dijo a las autoridades: “Yo estoy jugado. Sé lo que estoy haciendo y, si no es conmigo, es con algún familiar”.

Según confirmaron fuentes del caso a Infobae, el mecánico de 46 años fue abordado este lunes por la tarde por tres sospechosos que llevaban barbijo: dos hombres y una mujer. Emboscaron a la víctima cuando salió junto a su hijo de su taller de Garay al 3500, en la zona Oeste de la ciudad, y le dispararon tres veces. Dos balas impactaron en la cabeza y la otra, en la zona del tórax.

Argüelles ingresó en grave estado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde fue declarado muerto a las 18.50 de este lunes.

Por el feroz asesinato hay cuatro sospechosos que fueron demorados tras una persecución policial. Las fuentes consultadas explicaron que se les secuestró una bomba molotov: “Podría tener como destino prenderle fuego el auto que usaron para balear a Argüelles”.

 
La víctima tenía custodia fija en la puerta de su casa, pero no en la del taller donde fue atacado. Según informaron fuentes de la causa y del gobierno provincial, Argüelles había rechazado el nivel de protección que le había ofrecido el programa de Protección de Testigos, ya que conllevaba que fuera sacado de Santa Fe.

El hombre de 46 años era, según la investigación de la Agencia de Criminalidad Organizada de la Fiscalía de Rosario, el encargado de gestionar los autos gemelos que usaba la organización de Esteban Lindor Alvarado, preso por instigar el asesinato de un prestamista y liderar una supuesta asociación ilícita, balaceras contra edificios judiciales y por el transporte en 2017 de 493 kilos de marihuana a Río Negro.

Una vez imputado como integrante de la presunta asociación ilícita, Argüelles pidió acogerse a la figura de imputado colaborador. Según fuentes judiciales, brindó detalles sobre la estructura de la organización.

 

Fue en una investigación del fiscal Pablo Socca que se detectó que en octubre pasado intentaron matarlo a Argüelles. El taxista Jorge Inocencio Ojeda se instaló en inmediaciones de la casa del mecánico y reportaba vía Whatsapp al sicario Jonatan Ribles de todos los movimientos que hacía. En dos oportunidades el tirador lo siguió, pero lo perdió de vista por los atajos que tomaba el mecánico.

 
Toda esa información se extrajo del celular del sospechoso, que cayó detenido en una de esos intentos de homicidio con su teléfono y dos armas.

Ribles, en uno de los intentos fallidos y como Argüelles no estaba en el lugar, le ofreció a quien le encargó el crimen –el jefe de una banda narco, Alejandro Núñez, alias “Chucky Monedita”– prender fuego el inmueble o matar a uno de los empleados del mecánico.

El segundo intento de homicidio fue en enero pasado, cuando en Gaboto al 5500, en barrio Triángulo, Argüelles fue atacado mientras manejaba su Ford EcoSport. Desde un auto gris le dispararon varias veces, pero los proyectiles impactaron en el rodado y sin herir a ninguno de los ocupantes: el imputado colaborador viajaba junto a familiares.

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