


Escuchas revelan cómo presos y guardias negociaban drogas, carne y traslados en Alcaidía
Justicia07/08/2025
Mientras avanzan las testimoniales en el juicio seguido a agentes del Servicio Penitenciario, presos y familiares, del expediente se conocieron algunas de las escuchas que revelan cómo eran las negociaciones entre los reos y los guardias en la Alcaidía.
InformateSalta accedió a una serie de dialogos entre agentes pero de la Alcaídia. Interactuán con colegas, amigos y familiares de detenidos, donde pasan de prometer favores para los privados de libertad hasta robar carne.
En el siguiente diálogo, el Alcaide M, recibe el llamado de un contacto externo (NN), quien gestiona un favor del funcionario penitenciario a fin de brindarle protección a un detenido que había ingresado a la Alcaidía por un hecho de violencia de género.
Incluso hablan de un posible traslado, todo ello a cambio de dinero y una bebida alcohólica.
M: He primo.
NN: ¿Cómo andás? ¿Podés hablar o no?
M: Sí, pue.
NN: Che hermano, vos sabés que necesito un favor tuyo.
M: Decime, pue.
NN: Che, vos sabés que el domingo entró un primo. Si tenés algún contacto, seguro que sí, ahí en Alcaidía. Y vos sabés que es un pendejo, primo mío… por pegarle a la minita de él.
M: Uhh.
NN: Y dice que entró toda la semana y mi vieja hoy día recién me cuenta, pue, si no yo te hubiera llamado más antes.
M: Claro.
NN: Y le han quitado todo y lo han hecho cagar todo… 'tá meta llorar el maricón, se hace el macho y ahora 'tá meta mariconear. Y hoy día he ido a la visita… le han quitado hasta la comida.
M: Uh.
NN: No sé si vos podés… está en el B1, está.
M: En el B1 'tán todos los violadores.
NN: No sé si vos tenés algún contacto.
M: Ya pregunto.
NN: Porque ha dicho que hoy tenía que pelear, no sé qué ahí… hoy le han quitado las zapatillas, ayer estaba en la chancha, dice que ha salido porque viste que está incomunicado.
M: Sí, pue.
NN: Y más si está por pegarle a la mujer, vos visto lo van a hacer cagar.
M: Sí, lo van a hacer cagar, los vagos son culiao.
NN: Y es pendejo… si lo podés pasar ahora, no sé, a algún pabellón más tranqui.
M: Bueno, dejame ver.
NN: Ya arreglamos, pue, ya arreglamos porque mi tía ahí, vos visto cómo es esto.
M: Sí, sí, ya hablo, pasamo así por… ¿cómo se llama?
NN: Por mensaje te paso los datos.
M: Mandame los datos de él, ya lo voy a hablar a los vagos, a ver si pueden darme una mano.
NN: Haceme la gauchada, pero ¿vos decís que sí va a haber alguna posibilidad de que lo pasen ahora?
M: No, ya es fin de semana ya. Capaz que el lunes, ¿sabés por qué? Porque ahora es fin de semana. Es fin de semana, vos sabés cómo es esto.
NN: No, pue, pero vos chamuyá ahí, vos decile.
M: Sí, sí.
NN: Vos decile “le vamos a tirar plata”, decile.
M: Sí.
NN: Bueno, ya arreglamos, pue, estamos en contacto.
M: Dale.
NN: Yo te paso ya los datos y vos averiguame eso, si vos tenés tus líneas ahí.
M: Dale, yo hablo con un amigo mío.
NN: Yo te llevo un vino o champán, no sé qué mierda querés.
M: Sí, perro, no te hagás drama.
Ingreso de un teléfono
En el siguiente diálogo entre el cabo primero J.L.A. y M.M., madre de un interno, se puede apreciar cómo se producía el ingreso de celulares a los internos, obviamente, previo pactar el pago de dinero por dicho favor.
M: Hola.
A: Hola, ¿qué tal, señora?
M: Sí.
A: Llamaba por el teléfono para Erazo.
M: Sí.
A: ¿Usted lo podía acercar hasta la terminal?
M: Sí, yo estoy saliendo. ¿En el mismo lugar?
A: Sí… sí, al costado, pasando el semáforo. Yo estoy en auto.
Contentísimo por los chinchulines
En este diálogo, entre el interno J.L. y su pareja, se advierte cómo hacían los presos para acceder a cierta mercadería.
L: ¿Hola?
N: Hola, mi amor.
L: Contentísimo, la verdad. Ayer hemos hecho entrar chinchulín. Encima, estamos haciendo entrar carne.
N: ¿Sí?
L: Sí, lo que pasa es que te explico. Uno, por ejemplo, acá ayer hemos comprado cinco kilos de carne, y siempre se queda, como ejemplo, dos kilos… la yuta, dos kilos. Y bueno, tres kilos quedan para nosotros, ¿entendés?
N: ¿Pero por qué? ¿Cómo hacen ahí?
L: Bueno, pues, con los celadores, con los encargados, pues, uno les paga.
N: Ah.
Empanadas con carne ajena
En este caso, en un diálogo entre el cabo primero J.L.A. y el agente M.B.G. surgen evidencias de cómo los guardias se valían de su preeminencia para quedarse con la comida que llegaba al penal para los internos.
BG: Hola.
A: Hola, sí. Cachorro te habla.
BG: ¿Quién?
A: Cachorro Alarcón, Cachorro Alarcón.
BG: Sí. ¿Qué ha pasado?
A: Che, decime, ¿vos estás ahora a la tarde, que no?
BG: Sí.
A: Che, ¿será que te puedo pedir un favor?
BG: Decime.
A: Que me traigas un par de cositas porque vamos a hacer empanadas… hemos rescatado carne.
BG: Decime, decime.
A: Papa, cebolla, dos… dos cebollas, dos papitas, medio de tomate.
BG: ¡La verdura!
A: Sí.
BG: Bueno, che, escuchame, ¿cuántas docenas están por hacer?
A: La que salga, che, ahí hemos rescatado carne… bastantes.
BG: ¡Meta!









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