


La primera imagen de Bastián desde el hospital reaviva la esperanza tras el grave accidente en Pinamar
Nacional22/02/2026
A semanas del violento accidente ocurrido en los médanos de Pinamar, la familia de Bastián compartió la primera imagen del niño desde su internación en Buenos Aires. El caso generó fuerte conmoción en todo el país y volvió a instalar el debate sobre la imprudencia al volante en zonas turísticas. El menor, de 8 años, continúa recuperándose tras haber sido sometido a intervenciones quirúrgicas de alta complejidad.

La fotografía fue publicada por su madre, Macarena, en redes sociales. La imagen no muestra el rostro del niño, sino un detalle que sintetiza el momento que atraviesa la familia: su mano vendada apoyada sobre las sábanas del hospital. El gesto, sencillo pero contundente, se convirtió rápidamente en un símbolo de fortaleza y resiliencia.
Junto a la foto, la madre escribió un mensaje breve que generó una ola de apoyo: “No dejemos de pedir por Basti. Sos muy fuerte, hijo”. La publicación fue replicada miles de veces y recibió mensajes de aliento de personas de distintos puntos del país, en medio de una recuperación que sigue siendo delicada.
Un proceso médico complejo y bajo estricta observación
Desde el accidente, Bastián debió afrontar múltiples cirugías producto de las graves lesiones sufridas en el impacto entre un UTV y una camioneta 4×4 en la zona de médanos. Permanece internado en un centro de salud porteño, donde continúa bajo seguimiento médico permanente. Si bien no trascendieron detalles específicos sobre su evolución clínica, su entorno mantiene una cadena de oración y acompañamiento constante.
El choque ocurrió en un sector turístico donde es frecuente la circulación de vehículos todoterreno. La violencia del impacto generó heridas de consideración en el menor, que fue trasladado de urgencia y luego derivado a Buenos Aires para recibir atención especializada. Desde entonces, su estado de salud mantiene en vilo a familiares y allegados.
La difusión de la imagen marca un punto de inflexión emocional en el caso. Hasta ahora, la familia había mantenido un perfil bajo respecto de la exposición pública, concentrada en el proceso médico. La fotografía, sin mostrar el rostro del niño, buscó transmitir un mensaje de esperanza sin invadir su intimidad.
La causa judicial y los resultados de las pericias
En paralelo a la recuperación del niño, la investigación judicial avanzó con datos que generaron indignación. Las pericias toxicológicas confirmaron que los conductores de los vehículos involucrados manejaban bajo los efectos del alcohol al momento del siniestro. Según consta en el expediente, la joven de 24 años señalada como principal acusada presentaba una graduación alcohólica superior a la del conductor de la camioneta.
Por su parte, el padre de Bastián, quien lo acompañaba en el momento del accidente, dio negativo en todos los controles realizados. La causa continúa en etapa investigativa, mientras se analizan responsabilidades penales y se aguardan nuevas medidas procesales.
El caso reabrió con fuerza la discusión sobre los controles en zonas de médanos y la responsabilidad en la conducción de vehículos recreativos. Mientras la Justicia avanza, la imagen difundida por su madre concentra la atención pública en lo esencial: la recuperación de un niño que enfrenta un proceso médico complejo sostenido por el acompañamiento de su familia y una comunidad que sigue de cerca su evolución.



























