


A una semana del femicidio de Quijano, las hipótesis sobre qué pasó con el prófugo del crimen
Interior24/02/2026
Se cumple una semana del brutal femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano, un hecho que mantiene a la sociedad conmovida y en constante reclamo de justicia, con la angustia de los familiares creciendo con el paso de las horas, ya que el principal sospechoso, Orlando Serapio, continúa prófugo pese a los operativos desplegados.
La pista más firme hasta el momento sigue siendo el hallazgo de su camioneta Ford EcoSport gris, localizada el pasado viernes en la zona de Chorrillos. Cabe recordar que el vehículo estaba escondido entre la maleza sobre la Ruta Nacional 51, un sector de montaña donde se realizan rastrillajes permanentes en quebradas y senderos de difícil acceso.
Tras el abandono del rodado, la investigación se ha centrado en localizar al acusado "vivo o muerto" siguiendo las directivas de la fiscalía especializada, búsqueda en la cual surge la incógnita de qué pasó con Serapio, dónde podría estar y si tal vez estaría recibiendo ayuda.
¿Qué se cree que pasó? Una de las hipótesis más fuertes sugiere que Serapio no está solo y cuenta con cómplices que le brindan refugio, movilidad o logística para ocultarse. "Si continúa con vida, alguien necesariamente lo está asistiendo", sostienen los investigadores, quienes no descartan un posible intento de cruce clandestino hacia Chile o Bolivia.
El hecho de que el prófugo huyera con su celular, ropa de abrigo y pertenencias personales refuerza la idea de que se trató de una fuga planificada. En esa línea de posibilidad, las pesquisas descartaron que se haya refugiado en la zona de El Rosal por estar intransitable, lo que sugiere que conocía perfectamente el terreno para definir su ruta.
Por otro lado, otra hipótesis persiste con la posibilidad de que el sospechoso haya tomado una decisión extrema en algún sector inhóspito tras confesarle el crimen a su madre, según resaltó el medio El Camión de Germán Noticias. "Me mandé una cagada, cuidá a los chicos", habrían sido las últimas palabras confirmadas de Serapio antes de desaparecer completamente de los radares policiales.
Mientras la incertidumbre marca el pulso de la investigación, la comunidad de Quijano volvió a marchar en silencio en estos días para exigir celeridad en la captura, con los familiares y allegados a Natalia esperando que el responsable sea finalmente hallado para que el crimen de Natalia no quede impune.




























