Interior21/10/2025

Tensión en La Merced: Alertan por repetidas fugas de un hogar juvenil

En La Merced, hay preocupación en la sociedad luego que dos adolescentes, autores de un robo violento, se habían fugado de un Hogar para Adolescentes Varones que funciona en pleno centro del pueblo, con una situación que ha alerta entre los vecinos, quienes denuncian que las fugas y los delitos son recurrentes.

Según informó El Tribuno, el incidente que destapó la polémica ocurrió este sábado por la tarde, en la intersección de calle 25 de Mayo y avenida Hipólito Yrigoyen. Dos jóvenes atacaron a un hombre para robarle el celular, un hecho que hubiera pasado por un delito común si no fuera por una valiente intervención y el posterior descubrimiento.

La escena fue frenada gracias a la acción de una joven aspirante a policía de segundo año, quien intervino sin dudar, logró reducir a los agresores y, con ayuda de efectivos motorizados, permitió recuperar el teléfono robado. La valentía de la joven, sin embargo, se vio opacada por una realidad más cruda: los delincuentes eran internos del Hogar "Apapachar".


Atraparon a dos salteños robando dentro de un colectivo de la línea 2

Este Hogar, presentado oficialmente en 2021, como un "espacio terapéutico" para adolescentes con adicciones o patologías duales, está ubicado de manera estratégica frente a la plaza principal de La Merced, a metros del complejo municipal y de la comisaría.

No obstante, los vecinos aseguran que la institución, que ha cambiado de nombre varias veces desde 2009, sigue siendo un foco de problemas. Las fugas, los episodios violentos y el consumo de sustancias en la vía pública son considerados "moneda corriente" en el corazón del pueblo.

La preocupación vecinal se basa en el miedo. "No es la primera vez que se escapan ni que cometen delitos", relató un vecino bajo reserva de identidad, mientras que otros aseguran haber visto a internos consumiendo o incluso vendiendo estupefacientes a menores en la misma plaza. El temor es tal que las denuncias, según los vecinos, nunca prosperan, y los adolescentes vuelven a la institución sin consecuencias aparentes.

El caso de la aspirante a policía, que se interpuso en el robo, termina por ilustrar el fracaso estrepitoso del sistema: mientras la joven actuó con vocación, el Hogar sigue funcionando como un "edificio sin autoridad" donde los menores entran y salen a su antojo, demostrando que el Estado no logra controlar, rehabilitar ni proteger a los vecinos de la comunidad.