Sociedad09/01/2026

Cómo planificar una mudanza: cronograma y consejos prácticos

Una mudanza es una tarea tan compleja que se vuelve imposible planificarla en tan solo un día. Requiere sin dudas cierta organización, una buena cantidad de tiempo y una planificación paso a paso que, si se sigue al pie de la letra, simplificará todo el proceso. Sin embargo, la mayoría de las personas se encuentran lidiando con todo esto cuando ya es demasiado tarde y ahí es cuando surgen los problemas: falta de cajas, servicios sin coordinar, objetos sin embalar.

La clave está en trabajar con un cronograma. No tiene por qué ser detallado, pero es mejor planificar con anticipación todas las fases importantes.  Porque una mudanza bien ejecutada se nota, y una improvisada también.

Cuatro semanas antes: definiciones generales

Aproximadamente un mes antes de la mudanza, es el momento de tomar algunas decisiones estructurales. Hay que comenzar con una evaluación realista de lo que se va a llevar al nuevo destino: es bueno recorrer todos los rincones de la casa y hacer una lista de los muebles, electrodomésticos y pertenencias que se van a conservar. Lo que nunca se ha utilizado, está roto o necesita muchas reparaciones se puede donar, vender o desechar.

También es el momento de cotizar servicios de mudanza y comparar qué incluye cada uno: materiales de embalaje, seguros, personal capacitado, tiempos estimados. Contratar con anticipación garantiza disponibilidad y evita tener que apurar decisiones sobre la marcha.

Si hay trámites administrativos pendientes —cambio de domicilio en documentos, notificaciones a instituciones, gestiones con el consorcio del nuevo edificio—  también sería conveniente iniciarlos en este momento.

Tres semanas antes: embalaje progresivo

Tres semanas antes parece mucho tiempo para preparar el embalaje, pero no lo es. Conviene comenzar con los elementos que no se utilizan a diario. Es decir, libros, objetos decorativos, artículos de la temporada anterior, etc. Esto distribuye el esfuerzo y evita el caos de los últimos días. 

Las cajas deben estar bien etiquetadas: nombre de la habitación, contenido general y si es frágil. Usar un código de colores (cintas o marcadores) para cada ambiente facilita la descarga en destino. Y es importante no sobrecargar las cajas: los objetos pesados van en cajas chicas, los livianos en grandes.

Dos semanas antes: coordinar servicios

A quince días de la mudanza, hay que ocuparse de las cancelaciones y activaciones relacionadas con la electricidad, el gas, el agua, Internet y el teléfono. Algunas empresas tardan hasta diez días hábiles en dar de alta los servicios, por lo que es buena idea planificarlo con tiempo. Además, hay que tramitar los permisos relacionados con el edificio, si es necesario, y comprobar que se haya hecho la reserva del ascensor para la fecha de la mudanza.

Paralelamente, hay que seguir embalando los artículos que no se utilizan a diario y empezar a desmontar algunos muebles. No olvides etiquetar las bolsas pequeñas que contengan tornillos y otros componentes pequeños con el mueble correspondiente.

Una semana antes: últimos detalles

La última semana de embalaje es la indicada para ultimar todos los detalles. No olvides confirmar fecha y horario con la empresa de mudanzas, asegurarte de que no falte ningún material de embalaje y terminar de embalar todo, excepto lo que vayas a necesitar en los últimos días. Otra tarea para este periodo sería preparar una caja para el «primer día» que contenga todo lo que vayas a necesitar al instalarte (productos de tocador, sábanas, mudas de ropa, elementos básicos de cocina, etc.). 

Por último, no olvides realizar una limpieza completa del lugar que vas a dejar, especialmente si se trata de una propiedad de alquiler. Si sentís que no te alcanza el tiempo para todo, este punto podés delegarlo fácilmente con Transportes Argentinos, quienes además de los traslados también hacen limpieza de espacios. 

Día de la mudanza: supervisión activa

El día de la mudanza, debe haber una persona presente durante la carga y la descarga. Se deben revisar las cajas para confirmar que no se haya dejado ningún objeto, que todas las cajas estén en sus habitaciones correspondientes y que todos los muebles estén en sus posiciones adecuadas. Por último, revisar el inventario y confirmar que todo llegó completo.

Después: instalación gradual

Terminada la mudanza se debe desembalar por orden de prioridad, comenzando por los artículos importantes y luego con todo lo demás. No tiene sentido ordenarlo todo el primer día. Esto facilitará la mudanza y permitirá tomar mejores decisiones en cuanto a la distribución de las habitaciones.

Un plan de acción metódico significa que la mudanza puede ser un proceso viable, organizado y factible. Las consideraciones clave son adoptar un enfoque proactivo y ejecutar un plan sólido y analítico sin depender de la improvisación.

Sobre la empresa:

Transportes Argentinos gestiona mudanzas completas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. El proceso abarca el embalaje profesional, el traslado y la instalación en la nueva ubicación. Se realiza una inspección inicial gratuita, se utilizan materiales homologados, se desmontan y remontan muebles, hay cobertura aseguradora y rastreo del envío. Disponen además de guardamuebles, servicio de limpieza y mudanzas corporativas. Las cotizaciones son definitivas, sin costos adicionales. La empresa cuenta con más de una década de trayectoria y resuelve diferentes tipos de traslados. Presupuestos gratuitos en www.transportesargentinos.com.ar o llamando al (011) 5263-0443.